A veces me pregunto si realmente existe el destino, si las cosas ocurren por alguna razón o simplemente son casualidad. Conocer a Melody no sé si fue destino o casualidad, solo sé que desde ese punto mi vida empezó a cambiar. Que quede claro, no me estoy quejando, es solo que mi vida ha cambiado demasiado, para bien o para mal, y eso es algo que me asusta un poco, sobre todo por todo esto del torneo y el hecho de haber estado al borde de la muerte en un par de ocasiones. Sinceramente, siento que si ahora mismo se terminara todo y volviera a casa con mis padres, no sería la misma que cuando inició toda esta aventura, demasiadas locuras para ser olvidadas, o siquiera ignoradas, jamás podrán abandonar de mi cabeza las escenas del torneo, todo lo vivido y sentido, ese miedo y a la vez esa adr

