Taehyung 12 años, Jungkook 10.
Era una tarde de verano, cuando cuatro niños jugaban en el lago. Jimin le gritaba a Hoseok que dejará de lanzarle agua en la cara. Mientras que Taehyung y Jungkook se reían de ellos.
—¡Hoseok voy a ahogarme!
—¡No puedes ahogarte así Jimin, no seas llorón!
Jimin aprovechó que Hoseok estaba distraído, lanzándole agua en la cara. Todos comenzaron una guerra de agua, riendo y gritando de emoción.
La noche había caído, y era hora de volver a casa, no sin antes secarse un poco.
—Este es uno de los pocos lugares en los que somos felices. —Habló Taehyung, abrazando a Jungkook por la espalda, Jungkook sonrió, sintiendo la piel caliente de Taehyung juntarse con la suya.
—Deberíamos volver mañana. —Jimin agregó, exprimiendo su camisa. — Es divertido estar aquí.
—Claro que volveremos, ¿Vendrás mañana Kookie? —Preguntó, juntando ambas mejillas. Jungkook le sonrió, asintiendo.
—Le diré a mamá.
—¡Chicos, vengamos el jueves! Mi madre quiere que visitemos a la abuela mañana. —Hoseok colocó su camiseta en uno de sus hombros.
—Vendremos de todas formas. —Se burló Jimin.
—¡Chicos, no sean así!
Todos comenzaron a reír, poniéndose de pie dispuestos a regresar a casa.
Jungkook entró a la casa, después de que JongSuk le llamará. Importándole lo más mínimo en dejar a Taehyung atrás, sin despedirse.
La verdad es que estaba molesto y confundido, si no podía hacerle nada, ¿tenía que aguantarse? ¿Dejar que Taehyung hiciera lo que quisiera con él? Jungkook no quería besarle.
SeokJin le había advertido de no lastimar a nadie, y lo estaba haciendo. Si fuera por él, ya habría lanzado a Taehyung desde la terraza cuando quiso besarle. O darle un fuerte golpe hasta hacerlo desmayar.
Arrugó la nariz cuando pasó frente al cuarto de los dueños de la casa. El olor estaba siendo cada vez más fuerte. Se preguntaba también del porqué de la luz, si se suponía que no había más electricidad en Seúl.
¿Había un generador de energía? En su antigua casa tenían una, que se cargaba con la luz del sol. Pero eso era porque vivían a casi mitad del bosque. No era necesario tener una si estaban viviendo en la cuidad.
Conforme caminaba las voces de sus Hyung se escuchaban en la otra habitación del fondo.
Jungkook entró a la habitación, quedándose parado en la entrada. Los tres mayores le miraron, SeokJin estaba sentado en una de las sillas, NamJoon estaba parado a un lado de él, recargado de un mueble vacío.
— Hyungs, ¿Qué quieren? — Intentó no sonar tan tosco, pero fue inevitable, se estaba conteniendo las ganas de querer golpear a alguien. Taehyung le había puesto de mal humor.
SeokJin alzó una ceja, mientras que NamJoon y Yoongi compartieron un par de miradas, después Yoongi asintió.
—Primero que nada, Jungkook. —Habló Yoongi, molesto. — Somos tus mayores y merecemos algo de respeto. Segundo, ven y siéntate aquí.
Palmeo un lado de la cama, Jungkook volteó los ojos caminando a pasos perezosos, bajo la atenta miraba de todos. Apenas y se sentó en la orilla, logrando ver a los tres.
— Jungkook queremos hablar de algo muy importante contigo. —Habló NamJoon, rompiendo el silencio.
—¿De qué?
— Mira. — Yoongi intentó acomodarse, para verlo mejor.— Nos hemos dado cuenta de que, ya hace varios días tu comportamiento está siendo algo extraño, no sabemos cuáles sean tus razones. Pero debes contarnos Jungkook. ¿Por qué ese cambio tan drástico? Es como si no fueras tú...
—¿Tanta seriedad por esto? —Su voz salió tranquila, se relajó más en la cama.— Me cansé de ser estúpido.
—Jungkook, tú nunca fuiste un estúpido no digas esas cosas de ti. Se honesto con nosotros.
—Desde lo que pasó con aquellos hombres y la muerte de Yeontan estás muy diferente. — NamJoon le miró, intentando que sus palabras fueran tranquilas y que Jungkook no se las tomará a mal. — ¿Qué sucedió exactamente esa noche? ¿Ellos te hicieron algo? ¿Te dieron algo? La muerte de Yeontan no fue el motivo que hizo tal cambio de tu personalidad. Hubo algo más, y no quieres contarnos.
Jungkook se quedó en silencio, pensando y procesando las palabras de NamJoon. Nunca se había puesto a pensar, ¿cómo había llegado hasta este punto? ¿Se dejó consumir por el odio?
No sabía qué era lo que había pasado exactamente, pero recuerda bien esa increíble sensación que embargo todo su cuerpo esa noche. Sentía que había sido liberado del infierno, ahora era un alma totalmente libre y sin penas.
Sus dos versiones habían aceptado el cambio, Jungkook se había aceptado así mismo. ¿Era una personalidad que había tenido escondida todo este tiempo? Tal vez esa persona que ahora era, era la que intentaba ocultar, la que trataba de retener muy en el fondo.
Recordó la vez que su madre le compró un gato gris, era uno muy lindo y cariñoso. El gato fue creciendo con el tiempo y se había vuelto un poco amargado, ya no se dejaba agarrar por Jungkook.
A Jungkook le gustaba jugar con el animal, tanto que a veces, lo forzaba a que estuviera con él. A veces abrazaba al gato tan fuertemente, que, en varias ocasiones le hizo llorar, una de esas tantas veces hizo que el animal sangrará por la nariz.
Se preguntaba si esa era la razón por la que el gato ya no lo quería. Un Jungkook a sus trece años había tenido una discusión con Taehyung, ya no era novedad. Todo el tiempo peleaban.
No sabía qué había sucedido con él, tal vez un espíritu demoníaco había entrado en él. Pero en ese instante no estaba pensando con claridad.
Esa tarde que su madre no se encontraba en casa, tomó el gato en brazos. Lo llevó hasta el lago, sumergiendo al pequeño animal, quien con desesperación intentaba salir del agua.
Jungkook no sabía lo que estaba haciendo en ese momento, pero le había gustado. Le gustó ver como el gato le miraba desde abajo del agua, abriendo la boca tras la desesperación de ahogarse. Hasta que en un momento el gato dejó de moverse.
Ese día enterró al gato dentro del bosque. Le había dicho a su madre que el gato había escapado, su madre triste le abrazó con fuerza, acariciando la cabeza del meno, creyendo que se encontraba triste.
A lo largo de su vida los pensamientos de Jungkook no eran muy normales, y lo sabía. Por eso intentaba enterrar muy en el fondo esa personalidad tan retorcida muy dentro de su ser. Jungkook se repetía a sí mismo que era bueno, un chico muy bueno.
Pero ahora, con todo lo que había pasado sentía que era hora de un cambio. Él necesitaba cambiar para poder vivir.
—¿Jungkook? —SeokJin le llamó, preocupándose. — ¿Qué pasa?
Jungkook le miró, intentado sonreír. Miró a NamJoon, a Yoongi. ¿Ellos estaban preocupados por él? ¿En serio lo hacían? ¿Eran amigos?
Tal vez...
De no haber sido así, Yoongi no le hubiera permitido acercarse a él después de haberlo lastimado. Taehyung había sido tan insistente en curar un pequeña cortada insignificante. ¿Se había preocupado por él?
SeokJin le llevaba de comer en la noches, escuchaba lo que él tenía que decir. Y lo aconsejaba.
NamJoon le había ayudado, le había dado un techo. No lo dejo sólo, se preocupaba por él.
¿Ellos eran amigos?
JongSuk se había alegrado por su regreso, Hoseok también. Jimin igual, había sido muy amable. ¿Podía confiar en todos ellos?
De tanto analizar las cosas, una sensación de calidez se sumergió por todo su cuerpo. De pronto se sentía seguro, había dejado de estar tan alerta. Ellos no le atacarían.
¿Si confesaba todo, ellos le perdonarán?
¿Ya dejaría de fingir? ¿Dejaría de usar de pretexto la muerte de Yeontan? Su cambió había sido por él mismo. Pero no sabía que ese cambio le haría hacer cosas que físicamente, él jamás habría podido hacer.
— Estoy fingiendo.
Habló, dejando a todos confundidos. SeokJin se puso de pie, mirando a Jungkook.
—¿Fingir? —Repitió.
—Estoy consiente de lo que hago. —Admitió, poniéndose de pie también, relajándose para lo que diría después. — Sé lo que hago, maté a muchas personas en este corto periodo de tiempo. Y lo disfruté, en serio lo hice. No sé cuántos Rotten hice añicos, ni a cuantas personas maté. Apuñalé a Yoongi hyung porque quise. Pero...—Suspiró, no muy seguro de lo que diría.
—¿Qué Jungkook?
—Yo...maté a mi propia madre.
Apretó los puños, mirando a sus mayores completamente atónitos. NamJoon comenzó a caminar en la habitación, intentando procesar lo que Jungkook había dicho.
—Jungkook, ¿mataste a tu propia madre? — Yoongi le preguntó, algo decepcionado y sin poder creerlo.
—Si, lo hice. No me importó.—Le miró.— Si rogaba por piedad, nada de eso me importó.
SeokJin se acercó a él rápidamente, tomándolo de la camisa y estampándolo contra el mueble con fuerza, haciendo un fuerte ruido. NamJoon se acercó a SeokJin alarmado.
—¡Te dije que si descubría todo este falso teatrito te mataría!
—¡SeokJin suéltalo! —NamJoon lo separó de Jungkook fuerza, el menor se acomodó la camisa.— Así no se solucionan las cosas, Jungkook se esta soltando con nosotros y tú vas y lo tratas de matar. Lo que Jungkook hizo es grave, si. Pero tú no eres quien para tomar acciones.
—Ya no se puede confiar en él. —Habló SeokJin, sin dejar de mirar a Jungkook. —No lo defiendas NamJoon. Mató a su propia madre y después fue contra Yoongi. ¿Qué nos espera a nosotros?
—No lo estoy defendiendo SeokJin. Pero tienes que aceptar que de no haber sido por Jungkook, nosotros estaríamos muertos. Si nos quisiera matar ya lo habría hecho. —SeokJin le miró molestó, tenía razón. Casi.
—¿Entonces debería darte las gracias? —Dijo sarcástico, mirando a Jungkook.
—Ya, SeokJin, tenemos que solucionar todo esto.
—Jungkook. —Yoongi le llamó. — ¿Eres peligroso? ¿Puedes contenerlo? ¿Podemos confiar en ti? Lo que hiciste no tiene perdón. ¿Por qué lo hiciste?
—No lo soy, si quisiera ya los habría matado a todos. —Admitió, cruzando miradas con SeokJin. — Sean agradecidos, tenerme a mi es lo mejor que pueden tener en sus vidas. Oh, bueno, lo que queda de ella. ¿Por qué me miran si? Alguien de todos nosotros morirá algún día. Mi madre murió por una situación algo personal, es secreto.
—Ya cierra la boca Jungkook, si vas a seguir con nosotros tienes que aceptar varias reglas. —Jungkook se molestó, pero Yoongi no le importó y siguió hablando.— No quiero que te quedes a solas con mis hermanos, no quiero que estés a solas con Taehyung, ¿entendiste? Ellos son mi prioridad ahora, los voy a proteger de cualquiera, hasta de ti. No eres confiable por ahora, y no sé si más adelante lo sigas siendo.
—La confianza se fue al carajo. —Jungkook soltó en broma. Todos le miraron mal, sin poder creer que Jungkook se tomara todas las cosas a broma. —Tranquilo Hyung, no voy a apuñalar a Taehyung como hice contigo.
—¿Qué dijiste?
Todos voltearon al ver a Taehyung parado en la puerta, junto con JongSuk. Yoongi cerró los ojos con fuerza, NamJoon suspiró. Todo se había ido al carajo.
—Jungkook...—Taehyung comenzó a entrar a la habitación, acercándose a Jungkook. — ¿Tú apuñalaste a mi hermano?
—Si, lo hice. —Respondió, en sus palabras no había ni una pisca de arrepentimiento.
Eso enfureció a Taehyung, quien, sin pensarlo le dio un puñetazo en la cara. Jungkook sintió el golpe arder, justo donde se encontraba la herida. El golpe había hecho que se tambaleara y sostuviera del mueble, la curita se había despegado, cayendo al suelo.
—¡Taehyung! —Yoongi le gritó. Cuando su hermano volvió a tomar de la camisa a Jungkook para golpearlo de nuevo. — ¡Ya déjalo!
NamJoon fue el único en acercarse, intentando apartarlo de Jungkook, pero Taehyung estaba aferrado. No lo dejaría tan fácil.
—¡¿Por qué mierda hiciste eso?! —Preguntó molesto, sacudiendo a Jungkook, quien ya tenía una tira de sangre saliendo de la comisura de sus labios. Taehyung estaba muy molesto, sentían tanta rabia, Jungkook seguía sonriendo. Tan cínico. — ¡Voy a matarte!
—Taehyung ya suéltalo, vamos a hablar todos juntos. —NamJoon intentaba apartarlo, pero apenas y Taehyung le escuchaba.
JongSuk ya estaba en la cama con Yoongi, intentando que no se levantara.
—¡Una mierda! ¡Primero lo mató y después hablamos!
Otro fuerte puño cayó directo en la nariz, Jungkook comenzaba a sangrar, pero ni siquiera hacía algo para defenderse. Sólo dejaba a Taehyung desquitarse. No dolían.
Fueron varios minutos en los que Taehyung no dejaba de golpear a Jungkook y gritarle. Yoongi le gritaba molesto que parará, le había dicho a JongSuk que les detuviera pero su hermano se negaba.
NamJoon en serio intentaba separarlos, pero en parte, sentía que Jungkook se lo merecía. SeokJin no movía ni un dedo, él se había sentado de nuevo. Pensando.
A los segundos Hoseok entró a la habitación, había escuchado muchos ruidos, le había despertado a él y a Jimin. Le dijo que iría a ver qué sucedía, pidiéndole que esperara.
Se alarmó al ver que Taehyung golpeaba a Jungkook sin parar. Fue corriendo sin pensarlo, empujó a Taehyung con fuerza haciendo que se separará de Jungkook. El menor limpiando la sangre de su boca, sin dejar de mirar a Taehyung.
—¡Hoseok llévatelo de aquí! —Yoongi pidió.
Hoseok no necesitaba que le dijera, rápidamente tomó a Jungkook de los de la mano, Sacándolo de la habitación. Ignorando los reclamos por parte de Taehyung. Quien fue detenido por NamJoon.
Hoseok no entendía nada, cómo pudo suceder algo así. Taehyung jamás había sido tan agresivo con Jungkook.
Ambos llegaron hasta el local, Jimin al ver el estado de Jungkook se alarmó. Acercándose a ellos con muletas.
—¿Qué sucedió? —Preguntó asustado.
—No tengo idea, cuando entré a la habitación Taehyung estaba sobre de él golpeándolo.
—¿Es idiota o que? ¿Jungkook estás bien?
—Estoy bien. —Limpió la sangre con su lengua. — Las cosas se salieron de control.
—Hoseok vez por algo para curarlo. —Jimin pidió, mirando con horror la cara de Jungkook casi llena de sangre.
—No es necesario. —Jungkook fue hasta la entrada, tomando su mochila. — No me ayuden, cuando se enteren de todo, lo único que querrán es que muera. Voy a irme.
—¿Qué? —Hoseok se acercó.— No puedes irte, no debes estar solo afuera. Jungkook no vuelvas a huir. Por favor...
—Es lo mejor, soy peligroso para ustedes. Para todos. —Apretó la manga de la mochila.— No volveremos a vernos, es mejor que cada quien tome su camino. Yo tomaré el mío.
—Pero Jungkook, ¿A dónde irás? —Jimin se acercó a ellos. Triste.
—A un lugar al que fui feliz una vez. —Sonrió, ya muy cerca de la puerta.
—Jungkook...
—Espera.
Jimin y Jungkook mirando a Hoseok correr hacia uno de los pasillos, regresando con una mochila sobre su espalda. Jungkook rápidamente le detuvo, sabía lo que estaba haciendo.
—No, hyung. —Jungkook se negó, mirándole serio. — Estaré bien solo.
—No pregunté si querías, Jungkook no puedo dejarte solo. —Le miró serio.— De todas formas no hay algo por el cual quedarme. Puedo hacer lo que quiera, y yo quiero ir contigo.
Jungkook no dijo nada, sólo desvió la mirada a la puerta. No quería llevarse a nadie. Pero tampoco quiso negarse.
Jimin tomo la mano de ambos, intentando no ponerse a llorar.
—En serio quisiera irme con ustedes, pero mírenme. —Miro las muletas.— Sólo seré una carga. Espero que en un futuro volvamos a vernos, y que todo sea como antes...
—Jimin, estaremos bien. Por favor manténganse con vida.
Hoseok abrazó a Jimin con fuerza. Esta podría ser su última despedida, su último abrazo. Jungkook salió del local sin decir algo más, esperando afuera. No le gustaban las despedidas.
Hoseok se separó de Jimin, limpiando la lágrima que había escapado de sus ojos. A veces su amigo era muy sensible.
—Jimin, cuando quieras irte, o si algo sucede. Estaremos en el lugar al cual fuimos felices una vez. —Le sonrió. Jimin asintió, apretando con fuerza las muletas.
— Cuídense.
—Cuidare de Jungkook y de mí. Nos veremos algún día. Si los chicos preguntan...
Jimin interrumpió. — Les diré que fuiste al lugar donde fuiste feliz alguna vez. —Repitió, sonriendo.
Hoseok se alejó de Jimin, quien le miraba con tristeza. Lo que estaba haciendo podría no ser la mejor idea, pero no podía estar toda su vida ocultándose. Lo mejor era seguir un camino con Jungkook, ¿a la felicidad?
Ambos podrían encontrar un lugar seguro en cual vivir.
Jungkook estaba recargado en la pared, esperando por él.
—¿Estás seguro de esto Hyung? —Preguntó por última vez, todavía había tiempo de que Hoseok se diera la vuelta y entrará de nuevo al local. Pero estaba decidido.
—Seguro.
—Nos tomará mucho salir de este lugar. No hay tantos Rotten en este lugar ya que estamos muy alejados de la cuidad. Salir de Seúl será complicado, tal vez no saldremos con vida de aquí. —Le miró.
— Nos arriesgaremos.
Jungkook asintió, comenzando a caminar. Ambos se alejaron del local, yéndose a un lugar completamente diferente, un lugar peligroso.