No sabía cuánto tiempo había pasado desde que NamJoon le había hecho esa pregunta. Habrán sido unos pocos minutos.
Jungkook parpadeo cuando Yoongi paso su mano por su cara, para captar su atención. Todo el drama que su cabeza había creado duro menos de un minuto. O eso era lo que él creía, se había desconectado del exterior.
Los tres le miraban esperando una respuesta. Pero Jungkook les seguía mirando en silencio.
—¿Ven eso? —habló SeokJin—, a eso me refiero, Jungkook de repente se va. No sé que es lo que pasa por su cabeza, pero al parecer es más importante que nosotros.
— Seguro se quedó pensando en lo que NamJoon dijo, déjenlo pensar.
—Lo siento —Se disculpó, recostándose en la cabecera de la cama.— Sobre lo que NamJoon Hyung dijo. No pasó nada más esa noche, estoy seguro, y tienes razón hyung. Lo de Yeontan no me afectó tanto como para que mi comportamiento cambiara. No sé porqué actuó así, tal vez estoy enfermo o algo. O también hay otra razón. SeokJin hyung. —Miró al nombrado, quien alzó una ceja. — Su inyección contra el tétanos no funcionó. Tengo tétanos.
Todos se miraron entre si. NamJoon alzó una ceja, cruzándose de brazos y mirando a SeokJin, quien en ningún momento le miró.
—¿Inyección? —preguntó NamJoon, mirando a SeokJin. — ¿Tétanos? SeokJin, ¿de dónde sacaste una vacuna contra el tétanos? —Se giró a ver a Jungkook. — ¿Cuándo te puso eso?
—Fue cuando salimos a buscar comida y me corté con un fierro oxidado. Esa noche SeokJin subió a mi habitación trayéndome algo para merendar. Después sacó un pequeño frasco y introdujo el líquido en la inyección. Me dijo que era contra el tétanos.
Todos miraron a SeokJin.
— Kim SeokJin. —Habló NamJoon ya serio, haciendo que su esposo le mirara. — ¿Qué inyectaste en Jungkook? Y no quiero mentiras, dime la verdad.
—Yo...bueno...¿recuerdan el frasco que esos hombres buscaban? — NamJoon le miró sin poder creerlo.
—¡Sí lo tenías! ¡SeokJin, por poco nos matan! —Soltó molesto. —¡¿Por qué lo tienes?! ¡¿En dónde está?!
—No me grites NamJoon. —SeokJin se puso de pie, alejándose un poco de NamJoon.
—Esperen...—Jungkook habló, recordando todo lo que SeokJin le había contado. — ¡¿Lo inyectaste en mí?!
—¡SeokJin! —Yoongi le miró mal. — ¿Qué le metiste a Jungkook?
—C.T.P.
—¿Qué es eso? — NamJoon le preguntó molesto. Mientras que Jungkook le miraba sin poder creerlo.
—Cambio total permanente.
—¡Voy a morir! —Gritó Jungkook, poniéndose de pie. Comenzando a caminar de un lado a otro. — ¡Dijiste ese gato a los días murió!
—Claro que no morirás, todavía estás aquí.
—¡Mi cabeza está llena de cosas que no son reales, me estoy volviendo loco y todo por tu culpa!
—¡Es porque dejas que así sea, tú tienes control sobre tu cuerpo Jungkook!
—¡Una mierda, voy a matarte!
Jungkook se acercó con toda la intención de golpearlo, pero NamJoon se interpuso entre los dos.
—Esto en serio es muy grave. SeokJin tienes que decirnos todo lo que sabes, es lo mínimo que puedes hacer por él.
—¡Bien!
SeokJin volvió a sentarse. NamJoon medio empujó a Jungkook para que regresará a su lugar. Quien molesto obedeció.
Yoongi no entendía nada, esperaba a que SeokJin diera una explicación.
—¿Qué quieres saber Jungkook? —Preguntó, sonriendo como si toda esta situación le emocionará.
—En primera, ¿por qué metiste eso en mí?
— Porque eras el único accesible, además me pediste que te ayudara a superar tu inseguridad y miedos. Eso fue lo que hice.
— Esa no era la forma. ¿Qué es lo hace exactamente esa cosa?
—Oh, un montón de cosas maravillosas. —Se emocionó, todos le miraron mal. SeokJin se aclaró la garganta, listo para comenzar a hablar. — Fuerza sobrehumana, no sé exactamente cuánta. Pero es muy difícil que te vayas a agotar. Tus sentidos son espectaculares, puedes escuchar fácilmente los sonidos a kilómetros, lo sorprendente es que puedes hasta ver con sólo escuchar. Si fueras ciego, tus sentidos harían que vieras, ¡Es casi un milagro! Ahora viene la mejor parte. —se removió en su lugar emocionado.— Sanación inmediata.
—¿Sanación inmediata? —Preguntó Yoongi, confundido.
—Si Jungkook se hace una herida grande, su cuerpo rápidamente sanará el lugar afectado. ¿No es increíble?
— No lo es hyung. Maté a personas por culpa tuya.
—Son efectos secundarios, pero pronto desaparecerán, es temporal. Puedes controlarlo, pero eso queda en ti, sigues siendo débil mentalmente.
—Gracias hyung, con eso sólo lograste que mis ganas de matarte crecieran.
—Chicos, aquí nadie matará a nadie. —Habló Yoongi, mirando a ambos. Jungkook se puso de pie, queriendo salir. — Jungkook ¿a dónde vas?
—Ya me cansé de esta charla, ya sé que soy un experimento de SeokJin. Ya sé que tal vez pueda morir en unos días al igual que ese estúpido gato, por lo pronto voy a tratar de hacer como si nada pasará e intentaré controlar mi mente, y mis ganas de matar a SeokJin en estos momentos. Voy a regresar a la terraza con Taehyung, si es que él todavía sigue ahí, y de no ser así entonces lo buscaré y lo llevaré de nuevo arriba. Voy a tener una charla con él y tal vez nos besemos mucho y si la cosa llega a otra entonces está bien, porque quién sabe, puede que en unos de estos días muera. Y todo gracias a SeokJin, ¡Bravo SeokJin! Hiciste un gran logro y descubrimiento conmigo. Me da mucho gusto que mi cuerpo haya sido de tu ayuda.
—Jungkook, vuelve aquí y hablemos. —Ordenó Yoongi, pero Jungkook se negó.
—Tengo que estar alejado de SeokJin porque en cualquier momento voy a querer lanzarme y matarlo.
Sin esperar alguna respuesta, Jungkook salió de la habitación. Caminando a pasos seguros hasta la terraza. No sabía si estaba molesto, pero estaba seguro que quería matar a SeokJin. Todo el respeto que le tenía se había ido en cuestión de segundos.
No entendía cómo SeokJin pudo hacerle algo tan cruel y retorcido. Jungkook pudo haber muerto en ese momento que SeokJin le inyectó el frasco.
Ahora entendía todos esos recuerdos falsos que llegaban a su cabeza, era un efecto de la vacuna. Las molestias y enfado repentino era culpa de eso, que SeokJin había metido en su cuerpo.
Ahora mismo sólo quería olvidarse de todo. De todo lo que SeokJin había dicho.
Entró al local, mirando dormidos a JongSuk, Hoseok y Jimin. Taehyung no estaba con ellos, eso significaba que él seguía arriba.
A pasos apresurados salió por la puerta trasera, subiendo las feas escaleras que estaban por despintarse.
Taehyung estaba sentado encima de la mesa de madera, mirando a la cuidad. Jungkook decidido comenzó a caminar hacía él, dejando ya atrás los pensamientos tontos que inundaban su cabeza, enfocándose sólo en una cosa.
Taehyung.
No se había dado cuenta de su presencia, porque al tocarle el hombro dio un brinquito por el susto. Relajándose al ver a Jungkook, quien sin importarle lo que Taehyung pensará, se subió a horcajadas sobre él, Taehyung confundido lo sostuvo de la cintura, acomodándolo bien.
—¿Sucedió algo? —Preguntó, acariciando con suavidad la cintura del menor. Pero Jungkook sólo le miraba en silencio, observando cada detalle de la cara de Taehyung. —¿Jungkook?
No contestó, Jungkook le tomó de las mejillas con suavidad, acercándose a su rostro, besando a Taehyung con intensidad. Quien no tardo en corresponder de la misma forma, atrayéndole más a su cuerpo.
Ya no importaba nada, tampoco le importaba lo que sucediera después. Muy en el fondo tenía miedo. Miedo de no volver a verles de nuevo, de morir. Ahora mismo lo único que quería hacer es llorar, y desquitar todo el enojo y la rabia que sentía en estos momentos.
Los besos no eran suficientes.
Jungkook comenzaba a mover sus caderas, intentado que Taehyung se excitara. Pero rápidamente lo detuvo, cortando el beso.
—¿Qué estás haciendo? —preguntó confundido, respirando con dificultad.
—¿Qué crees que estoy haciendo? —Preguntó sarcástico, comenzado a desabrochar los pantalones de Taehyung, pero le apartó rápido. Jungkook le miro mal, sentándose en sus piernas.
— Jungkook no podemos hacer eso. No así, ¿Qué sucede?
Jungkook no contesto, tenía la vista en otra parte. No le podía ver a los ojos. Mucho menos ahora que sentía sus ojos arder, estaba a punto de ponerse a llorar.
Se levando de inmediato, cuando sintió una lágrima resbalarse sobre su mejilla, creyendo que Taehyung no le había visto. Pero si lo hizo, Taehyung también se levando de la mesa, siguiendo a Jungkook.
Se detuvo en una esquina, dándole la espalda. No quería que le mirara llorar, se sentía estúpido. Taehyung se acercó, abrazándole por detrás, entrelazando sus dedos en el estómago de Jungkook. Recargo su barbilla en el hombro.
—Lo siento, no quería hacerte llorar.—se disculpo.— No eres tú, es que me agarraste desprevenido, somos amigos y sería raro hacer algo así ¿no crees?
Jungkook se limpio las lagrimas, queriendo contener las ganas de reírse y darle un golpe en la cara. Taehyung era tan ajeno a lo que sucedía, y no lo culpaba. Recargo sus manos en las de Taehyung.
—Lo es, lo siento. —Se disculpó.
—¿Te pasó algo? —Preguntó, abrazándole más fuerte.
—Están pasando muchas cosas, ya no sé qué es real o qué es falso. Tal vez tú seas un producto de mi imaginación y no estás aquí conmigo ahora mismo.
Taehyung sonrió, besando la mejilla de Jungkook por unos segundos.
—Soy real, estoy parado justo detrás de ti.
—Gracias...
—Ya es algo tarde, deberíamos ir a dormir. Hoseok dijo que haría espacio para ti también, pero podemos dormir en otra parte si quieres.
—No, así está bien.
Taehyung deshizo el abrazo, tomando de una de las manos de Jungkook. Ambos bajaron por las feas escaleras, en silencio. Jungkook dejándose llevar por Taehyung.
Ya todos estaban dormidos, con una vela en la esquina para iluminar el lugar.
—Hyung, ¿por qué tienen luz en este lugar? —Preguntó en voz baja.
—Hoseok encontró un generador de luz ¿no es genial? —Sonrió. — Lástima que sólo durará dos días, no estaba tan cargado. Es casi como los que usábamos en las casas del bosque, ¿recuerdas?
—Si, lo hago.
Taehyung se acercó al tendido que Hoseok había hecho, pero estaba encima de el. Importándole poco lo empujó, dejando libre la colchoneta. Hoseok se quejó, girándose del otro lado volviendo a dormir.
Junto la colchoneta que era para Jungkook y la suya, trayendo una sábana para los dos.
Jimin se despertó por los ruidos, enfocando a Jungkook y Taehyung. Volviendo a cerrar los ojos y seguir durmiendo.
—Ven aquí Jungkookie.
Jungkook frunció el ceño, no le gustaba que le pusieran ese tipo de nombres tan tontos. De mala gana quito sus zapatos, entrando en las sábanas junto con Taehyung.
—¿Con una es suficiente? Puedo traer otra. —Preguntó.— O podemos calentarnos tú y yo.
Le sonrió pícaro, pegando su cuerpo al de Jungkook.
—Taehyung voy a golpearte. —Advirtió, Taehyung se alejó sonriendo.
—Bien, descansa.
Se recostó, mirando el techo del local. Cuando Taehyung se sentía seguro y cómodo, era fácil que cayera dormido al instante.
Lo que Jungkook más odiaba eran los ronquidos de Taehyung. Pero ya estaba acostumbrado. También a que siempre que dormían juntos, Taehyung le abrazaba como si él fuera una almohada. Justo como estaba haciendo en estos momentos.
Jungkook sólo suspiró, cerrando los ojos con fuerza. Ignorando la falta de aire que Taehyung le estaba robando al apretarlo tan fuerte.
Parecía gatito, siempre se restregaba su cabeza en su cuello. Jungkook quería apartarle, pero no hizo nada. Sólo dejo que Taehyung siguiera durmiendo. Ya quería conciliar el sueño, pero dormir con Taehyung era difícil.
—Ya Taehyung deja de moverte. —Le le susurró. Al parecer Taehyung le había escuchado, porque se detuvo.
—Es que te quiero Kookie. —Respondió, casi en un susurro.
Jungkook no dijo nada, sólo cerró los ojos. Esperando a que el sueño lo consumiera.