CAPÍTULO 12 ¿AMOR? CAMILE La ronda acababa de terminar. Me consideró junto a Tina en una máquina expendedora de golosinas, porque por supuesto, el hambre siempre estaba presente y esas barritas ricas en fibra, rellenas de fresa completamente mías. --¿Quieres ir a cenar conmigo? Hace mucho tiempo que no pasamos un rato de chicas —Preguntó ella mientras me observaba intentar pagar. —Estaría bien —Sonreí, concentrada en mi único trabajo de aquel momento— ¿Sabes cómo hacer que esta torpe máquina acepte mi dólar? —Le di un par de golpes para tratar de hacerla entrar en razón. —Oye, tranquila. Dudo que la máquina te haya hecho algo —Escuché por detrás. Era mi guapo y espectacular Mouque. —Te equivocas, señor piloto. Esta máquina del demonio no quiere aceptar mi dólar. —Camile ... —Tomó

