Capítulo 24

1753 Palabras

…a veces, cuando considero las tremendas consecuencias de las pequeñas cosas, me siento tentado a pensar que no hay pequeñas cosas; sino más bien, cosas grandes. Han pasado doce noches desde que estoy en cautiverio. Mi piel ha perdido el color. Mis mejillas han perdido su volumen, huelo mal. Siento mi cuerpo pesado y no precisamente por obligación sino por la extenuación que sostengo. No he probado bocado desde hace tres días, todo lo que me traen decido dárselo a mi pequeño. Cada noche, cada día, cada segundo, ruego a Dios de que lo salven. Iván ha usado mi cuerpo como si de un muñeco de trapo se tratase; tengo unas grandes heridas en mi espalda y en mi abdomen. Por supuesto no están sanando correctamente. He sabido sobrellevar cada maligno momento que vivo junto a él. Iván cada vez que

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR