Mi capricho por salir de este pozo profundo se estaba intensificando al contorno en como los días trascurren. Mis padres han estado conmigo en todo el proceso. Mi piel ha tomado un poco de color. Mi cabello ha comenzado a brillar como lo hacía anteriormente. Puedo mover con mayor facilidad mi cuerpo; no obstante la cuestión de mi irrites ha sido el saber que mi padre quiere que deje mi carrera y regrese al pueblo. En cierta parte no lo culpo, simplemente él quiere lo mejor para mi salud y bienestar. Mi madre me ha contado que en unas ocasiones lloraba en silencio, rezaba para que despertara. Mi padre no es fiel creyente de Dios, sin embargo estos momentos ameritan buscarlo. «Si Dios está contigo, pero tú no estás contigo mismo ¡Entonces no estas con Dios!» Dejadamente me recuesto en la

