Estúpido. Este es el momento en el cual me siento como un reverendo estúpido por haber confiado en los sentimientos que estoy profesando. Muchas de las anteriores palabras que mi padre me había dicho regresan como estruendos en mi mente. Miles de advertencias, millones de represalias, pocas acusaciones. Iván, nunca me ha prometido alguna relación fuera de la que hemos estado llevando. ¿Así debería ser el amor? En múltiples ocasiones me había dejado en claro que no me amaba. Aun así, no me rehusaba, mantenía una leve esperanza. Mi situación la había leído en muchos libros. ¡Que iluso soy! Eso no sucede en la vida real. El mismo mártir diario comienza a recorrer en mi vida. He sido completamente injusto conmigo mismo: con todas las decisiones, con todas las oportunidades. He dejado pasa

