¿Por qué siempre hay que ocultar lo que sentimos? En intocables ocasiones nos preguntan cómo nos sentimos y respondemos: ¡Bien! Pero… ¿Qué es bien?, ¿Por qué no decimos lo que sentimos en ese instante? como por ejemplo, me siento alegre, entusiasmado, enérgico, frenético o incluso ansioso. Y/o, me siento triste, sereno, intranquilo, devastado, o derrotado. Disfrazamos millones de emociones y la expresamos con una simple y estúpida palabra «bien». Si buscan bien en Wikipedia o en otras páginas web aparecerá que es lo mismo, ¡pero no es lo mismo! Nuestra cultura nos enseñó a responder bien por el simple hecho de no poder expresar cada sensación por miedo al qué dirán o simplemente por la expectación de la persona. —Supongo que soy neurótico —le respondo. —¿Supones? —enarca una ceja. Toma

