—¿Dónde está la fortuna de mi hermana?, por que si bien me dejó una pequeña herencia, Damaso usted me dijo que esa cuenta bancaria había sido aperturada para mi desde hace tiempo. —En efecto así es Celeste. —Entonces supongo que tú tienes la respuesta— preguntó a Baltazar. Celeste estaba muerta de miedo, aun no sabia bien en donde estaba metida, no temía de Baltazar sino de todo lo que se estaba enterando y de esas agrupaciones criminales. Baltazar la miraba fijamente, sus ojos expresaban algo que a Celeste le gustaba, se gustaban verse a los ojos, era como si ninguno tuviera que ocultar nada. —Ese dinero se invirtió en las empresas y está en una cuenta. Baltazar siguió contando todo sobre las mafias y las diferentes actividades que hacían, habló sobre los hermanos Spinetti, cuando no

