POV Ariel El peso en mis párpados apenas me deja abrir los ojos. Insisto varias veces, hasta que logro ver algo más que oscuridad. Y en cuanto lo hago, siento que todo me da vueltas, a pesar de no haberme movido ni un poco. La garganta la tengo seca y la sensación es tan incómoda que intento carraspear, pero tampoco puedo. Es como si mi cuerpo no me respondiera de la manera en que necesito. Pestañeo varias veces, hasta que puedo mantener los ojos abiertos, entonces trato de ubicarme en donde estoy. El pitido de las máquinas me llega claro, así que todo se despeja. «Estoy en la sala de operaciones improvisada». Doy un vistazo alrededor, trato de enfocarme lo suficiente para notar más detalles. Todo me da vueltas, un mareo que no cede. Me topo con la espalda del doctor que antes me

