El teléfono de mi madre vibró y ella un poco nerviosa se disculpa para alejarse de nuestro momento familiar. -Es hora de la cena-la abuela nos advierte cuando los meseros empiezan a servir platos pequeños de comida. -Espero que les guste-Gabrielle hizo un intentode sonrisa cuando le sirvió una especie de muslo diminuto en su plato. -¿Esa no es tu amiga la rara?-susurra papá un poco sorprendido de verla sin ningún tipo de aro en su rostro y con su cabello perfectamente recogido. -Su nombre es Gabrielle-contesto con profunda vergüenza-Lo siento-muevo mis labios para que solo ella entienda lo que diga. -¿Cómo es que permiten que chicos así trabajen aquí?-mi abuela dio su humilde opinión de nuevo-Un chico que le menstrua el cabello y una chica con un color de ojos diferente. Es tonto lo

