❝HERMIONE.❞
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HYDRA FUE UNA DE LAS PRIMERAS EN ENTRAR AL SALÓN DE RUNAS ANTIGUAS, mientras que Hermione fue la segunda en llegar.
-¿Me puedo sentar aqui? -preguntó señalando el lugar libre al lado de la pelirroja.
Hydra estuvo a punto se negarse pero cuando Hermione Granger le sonrio no supo el porque pero no logro decir que no.
-Esto de estar juntas es raro, pero creo que me puedo acostumbrar, me viene bien estar con alguien inteligente. No lo digo por Harry, aunque claro que podria ser más inteligente si se lo propusiera, el es muy capaz pero no tanto como tu y...
-Hermione, te entendí - la corto la pelirroja- Bueno, yo no puedo decir lo mismo porque Cygnus y Draco son muy inteligentes.
-Ah. Y hablando de ellos ¿Donde están ahora? Es raro verte sin la compañía de Lestrange.
-Bueno, me levante más temprano de lo usual porque no queria que nadie me moleste por lo del desmayo.
-No creo que nadie te moleste -dijo Hermione.
-¿Por que?
Cuando Hermione estaba apunto de contestar Cygnus se acerco a la mesa que ambas chicas estaban compartiendo.
-Dra, te espere en la sala común como por quince minutos, tuvo que bajar Parkinson para avisarme que ya te habías ido ¿Te sentis mal o algo así? -preguntó Cygnus dejando ver su preocupación.
Hydra rio levemente y nego con la cabeza.
-Estoy bien, Cyg. Me levante temprano y aproveché para hablar con el profesor Snape sobre las materias extracurriculares.
El chico Lestrange asintió y se fue a sentar con un chico de Slytherin.
-¿Materias extracurriculares? -preguntó Hermione.
-Si, tenia ganas de estudiar más cosas y como las optativas no me llamaban mucho la atención el profesor Snape me hablo sobre las materias extracurriculares.
-Oh me parece genial que quieras aprender más -susurro Hermione cuando la profesora entro lista para dar la clase.
. . .
DESPUÉS DE ALMORZAR, Hydra, Draco y Cygnus se dirigieron a la cabaña de Hagrid.
-No puedo creer que alguien como el sea profesor -se quejo Draco.
-A mi no me molesta -respondió la pelirroja.
Después de esperar unos segundos, los de Gryffindor aparecerion y Harry saludo a su hermana con una sonrisa.
Hagrid, el nuevo profesor de Cuidado de las Criaturas Mágicas, les enseño sobre los hipogrifos y Harry fue el unico que se animo a pasar cuando el profesor los pidio.
Luego de que el hipogrifo se inclinara y Harry lo montara, emprendieron vuelo.
Después de eso todos quisieron pasar. Hydra y Cygnus se acercaron a un hipogrifo mientras veian como Draco se acercaba al que anteriormente Harry habia montado.
-Esto es muy fácil -dijo Draco con voz lobastante alta para que todos lo escucharan- Tenía que ser fácil, si Potter fue capaz... ¿A que no eres peligroso? -le dijo al hipogrifo- ¿Lo eres, bestia asquerosa?
Sucedió en un destello de garras de acero. Draco emitió un grito
agudísimo y un instante después Hagrid se esforzaba por volver a ponerle elcollar a Buckbeak (el hipogrifo), que quería alcanzar a un Draco que yacía encogido en la
hierba y con sangre en la ropa.
Cygnus fue el primero en correr para ponerse al lado de su primo.
-¡Me muero! -gritó el chico Malfoy, mientras cundía el pánico- ¡Me muero,miren! ¡Me ha matado!
-No te estás muriendo -le dijo Hagrid, que se había puesto muy pálido- Que alguien me ayude, tengo que sacarlo de aquí...
Hydra se adelanto y abrio la puerta de la cerca mientras Hagrid levantaba con facilidad a Malfoy.
Ya en la enfermería, la pelirroja pudo notar que en el brazo de Draco había una herida larga y profunda; la sangre salpicaba la hierba.
Y aunque para Hydra no era la gran cosa, comprendió que para el rubio era si lo era ya que no estaba acostumbrado a tener ningún tipo de accidente. En la mansión Malfoy lo cuidaban como si fuera de cristal.
-Bueno, por lo menos la señora Pomfrey dijo que no te iba a quedar una marca -dijo Hydra sonriedole al rubio.
-Esto no se va a quedar asi, cuando le cuente a mi padre...
-El tío nl importa ahora -lo corto su primo- ¿Te sentis mejor que antes, no?
-No me puede -respondió Draco.
-No tiene nada de malo admitir que te duele -dijo Hydra notando que Draco se estaba haciendo el fuerte frente a la presencia de ellos.