❝DESAYUNO.❞
▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃▃
Cuando Hydra estuvo a punto de ingresar a Gran Comedor fue llamada por el profesor Snape.
-Señorita Potter, quiero que acompañe a la profesora McGonagall a su despacho.
La pelirroja aceptó sin preguntar y se acerco a McGonagall quien estaba llamando a su hermano y a Hermione.
Ya en el despacho hizo una señal a los Potter y a Hermione para que se sentaran. También ella se sentó, detrás del escritorio, y dijo de pronto:
-El profesor Lupin ha enviado una lechuza comunicando que se sintieron indispuestos en el tren -miro a Hydra y a Harry.
La señora Pomfrey, la enfermera, entró con paso raudo.
-Estamos bien -dijo Harry.
-Supongo que han estado otra vez
metiéndose en algo peligroso.
-Ha sido un dementor; Poppy -dijo la profesora McGonagall.
-Señora Pomfrey -dijo Hydra- No hace falta realmente, el profesor Lupin nos dio chocolate...
-Pero tu no lo has querido aceptar -dijo Hermione.
-Bien, entonces quiero que comas chocolate -dijo Poppy revisando sus bolsillos- Toma. Quiero que lo comas todo.
-Muy bien. Hágame el favor de esperar fuera mientras hablo un momento con la señorita Granger sobre su horario. Luego podremos bajar al banquete todos juntos.
Solo tuvieron que esperar unos
minutos. A continuación salió Hermione, radiante de felicidad, seguida por la profesora McGonagall, y los cuatro bajaron las escaleras de mármol, hacia el Gran Comedor.
Estaba lleno de capirotes negros. Las cuatro mesas largas estaban llenas de estudiantes.
-¡Nos hemos perdido la selección! -dijo Hermione en voz baja.
-Nos vemos luego -susurro Hydra mientras se encaminaba a su mesa.
Se sentó junto a Cygnus quien le habia guardado un lugar.
La profesora McGonagall se dirigió con paso firme a su asiento en la mesa de los profesores.
-¡Bienvenidos! -dijo Dumbledore- ¡Bienvenidos a un nuevo curso en Hogwarts! Tengo algunas cosas
que decirles a todos, y como una es muy seria, la explicaré antes de que
nuestro excelente banquete los deje aturdidos. Como todos saben después del registro que ha tenido lugar en el expreso de Hogwarts, tenemos actualmente en nuestro colegio a algunos dementores de Azkaban, que están aquí por asuntos relacionados con el Ministerio de Magia. Están apostados en las entradas a los terrenos del colegio -continuó Dumbledore- y tengo que dejar muy claro que mientras estén aquí nadie saldrá del colegio sin permiso. A los dementores no se les puede engañar con trucos o disfraces, ni siquiera con capas invisibles. No está en la naturaleza de un dementor comprender ruegos o excusas. Por lo tanto, les advierto a todos y cada uno de ustedes que no deben darles ningún motivo para que les hagan daño. Confío en los prefectos y en los últimos ganadores de los Premios Anuales para que se aseguren de que ningún alumno intenta burlarse de los dementores.
-Por hablar de algo más alegre -continuó- este año estoy encantado
de dar la bienvenida a nuestro colegio a dos nuevos profesores. En primer
lugar, el profesor Lupin, que amablemente ha accedido a enseñar Defensa Contra las Artes Oscuras.
Hydra aplaudio desde la mesa de Slytherin siendo la unica de su casa.
Cuando el profesor Lupin miro hacia su dirección no pudo creer lo que estaba viendo.
Remus hubiese jugarado que los mellizos Potter estarian los dos en Gryffindor.
No quiso ni pesar en la que hubiese sido la reacción de James.
-En cuanto al otro último nombramiento -prosiguió Dumbledore -siento decirles que el profesor Kettleburn, nuestro profesor de Cuidado de Criaturas Mágicas, se
retiró al final del pasado curso para poder aprovechar en la intimidad los
miembros que le quedan. Sin embargo, estoy encantado de anunciar que su lugar lo ocupará nada menos que Rubeus Hagrid, que ha accedido a compaginar estas clases con sus obligaciones de guardabosques.
-Bien, creo que ya he dicho todo lo importante -dijo Dumbledore- ¡Que
comience el banquete!
-¿Te desmayaste, Potter? -preguntó Pansy Parkinson en un tono burlón.
-Si -afirmó- Aunque si tengo que decir la verdad, prefiero ver a un dementor que ver tu asquerosa cara.
Draco se inclinó hacia su primo, para susurrar:
-¿Si se desmayo?
-Si. Si te preocuparas un poco más por tu mejor amiga quizas lo sabrías.
. . .
A la mañana siguiente Hydra se levanto más temprano de lo usual para ir a desayunar sin estar bajo de la mirada de la mayoria ya que sabian que los hermanos Potter se habían desmayado gracias a un dementor.
La pelirroja fue la unica en su mesa y tenia que admitir que se sentia raro estar sin Cygnus.
A mitad del desayuno el jefe de su casa paso para dejarle su horario.
-Me tome el trabajo de agregar sus horas extracurriculares.
-Gracias profesor Snape -dijo Hydra regalandole una sonrisa.
Remus Lupin quien estaba sentado en la mesa de los profesores junto a Minerva McGonagall, miro el intercambio sorprendido.
-Físicamente es muy parecida a Lily -dijo McGonagall mirando hacia la misma dirección que Lupin- También es muy inteligente al igual que ella. Es la mejor de su año.
-Yo... No puedo creer que este en Slytherin.
-Y no vas a poder creer quienes son sus mejores amigos.
-¿Quienes? -preguntó Remus desviando la mirada.
-El hijo de Bellatrix Lestrange y el de Lucius Malfoy.
La cara de Lupin era un poema y el estaba seguro que si James no hubiese muerto antes, iba a morir al enterarse que su hija era amiga de los hijos de la persona que más odiaba. Y además una Slytherin que se llevaba bien con Severus Snape.