AIDEN Aparco el coche frente a la casa de mi padre y veo a Teresa sentada en los escalones justo debajo del porche. Cuando apago el motor, ella se levanta y se cruza de brazos. Suelto un suspiro antes de acercarme a ella y acorto los metros que nos separaban hasta quedar a una distancia considerada. Ella no me mira a los ojos, los lleva hinchados y sí, no era para menos. Sara le había comentado que Charlotte me había acompañado al hospital, no fue intencionalmente, Sara y Teresa tenían muy buena relación. Mi madrastra le debía mucho a Teresa porque en parte, había sido gracias a ella que yo había terminado por relacionarme con Sara y perdonar a mi padre. — Teresa... — ¿Por qué no me dijiste que estabas con ella?— pregunta y esta vez sí me mira, reconozco esa mirada y no

