bc

El secreto en tu mirada

book_age18+
35
SEGUIR
1K
LEER
oscuro
HE
segunda oportunidad
mafia
heredero/heredera
perdedor
detective
like
intro-logo
Descripción

¿Te aferrarías a la promesa de una persona especial, sin saber que justo antes de ella tu vida se convertiría en miseria pura?

Yo al principio lo hice, pero con el pasar del tiempo perdí las esperanzas poco a poco, él ya no volverá y mi vida seguirá así, hasta el día en que muera en manos de este monstruo, eso fue lo que empecé a pensar poco tiempo después.

Pero que sucede si después de cinco años de sufrimiento aquella persona reaparece en tu vida y te demuestra que está dispuesto a cumplir su promesa.

¿Dejarías que quemase el mundo por ti, como lo habia prometido aquel día antes de despedirse?

chap-preview
Vista previa gratis
❥Introducción❥
Primavera del 2019, Málaga - España. —¡Vamos corran! Grité mientras corría y reía, hoy era 25 de marzo y yo estaba cumpliendo mis 18 años de vida, en este mismo momento me encontraba haciendo algo que me encantaba hacer, correr por la playa y sintiendo la adrenalina de ser perseguida por los guardias de seguridad de mi familia adoptiva, juro que cualquier día de estos mi padre sufriría un ataque al corazón, si yo seguía escapando junto a las dos personas que la vida puso junto a mí y que los consideraba mi propia familia. Pegué un grito cuando Caio me tomo en brazos como si no pesara nada y me llevo con él, para poder escondernos de los dos hombres que nos seguían. —¿Qué haces? — susurré — ¿dónde está Ciro? — consulté Pero la respuesta que conseguí fue un beso ligero en mis labios. —Feliz cumpleaños mi pequeña preciosura — susurró sobre mis labios, sonreí. Pasé mis brazos por su cuello, dejando mis pies en puntas por nuestra diferencia de altura, y volví a pegar nuestros labios, esta vez, en un beso un poco más intenso. —Hey, déjense de besos debemos huir ahora que nos perdieron de vista La voz de Ciro nos hizo alejarnos y reír al unísono, mi mano fue tomada por la de él y pronto comenzamos a correr nuevamente, alejándonos de mi casa. Ellos se habían presentado a la fiesta de cumpleaños que mis padres habían ofrecido por mi cumpleaños número dieciocho y también, se las habían arreglado para que podamos escapar de allí sin que nadie lo notase, bueno casi nadie, ya que hace casi media hora que corríamos por la playa sin poder perderlos de vista. Cuando logramos llegar a las calles de Málaga, saliendo de la playa y perdiéndonos entre la cantidad de turistas que había en esta época del año, seguimos corriendo sin detenernos, hasta llegar a nuestro lugar preferido, donde nos servían el platillo que más amábamos, sin importar la época del año en el cual estuviésemos. —Tres caldillos de pintarroja — habló Ciro al ver que el muchacho venía a por nuestro pedido —Ustedes tres no se cansan de eso ¿verdad?, estamos casi en verano chicos — bromeo antes de irse. —¿Cuándo deben marchar? — pregunté Luego de haber hidratado mi sedienta y seca garganta. —Esta noche, el abuelo quiere que veamos a nuestra abuela cuanto antes — respondió Ciro Sentí como la mano de Caio tomaba la mía así que le miré, él sonrió triste. —Intentaré volver en cuanto me gradúe — habló —Tienen una suerte enorme de que sus abuelos maternos los hayan encontrado, deben disfrutar de ellos — dije Solté una risita al oírlos suspirar al mismo tiempo. —No vamos a perder el contacto, eso lo pueden tener asegurado — hablé nuevamente — ¿hablaron con su madre? — consulté Ciro negó al ver que puse mi mirada en él. —Creo que lo haremos cuando lleguemos a Portugal — murmuró —Bien, dejemos las cosas tristes ataras, hoy es el cumpleaños de mayoría de mi pequeña preciosura debemos de festejar a lo grande — hablo Caio —Eso es cierto, luego cantaremos el feliz cumpleaños en nuestro lugar — concordó Ciro, sonreí feliz por poder tenerlos en mi vida. Y aunque estaba triste porque deberían marcharse, también me alegraba que ellos habían podido encontrar su verdadera familia y saber que no habían sido abandonados, si no que, secuestrados y alejados de sus padres, en cambio yo, no tenía idea de porque me habían dejado en aquel orfanato a tan temprana edad. [...] —¡Ciro, Caio apresúrense perderemos el vuelo! Miré hacia atrás al oír aquella voz que los llamaba en un grito, el secretario de su abuelo estaba allí esperando por ellos y nosotros, estábamos ya frente a mi casa. —Prometo mantenerme en contacto con ustedes — dije Ciro caminó hasta mí y me envolvió entre sus brazos, sonreí. —Cuídate mucho y nunca olvides que te amo mucho — susurró, asentí —Yo también te amo mucho y también deseo que te cuides y que te vaya muy bien en Portugal — contesté Él asintió sin poder responder, era el mayor de los tres y aunque ya tenía veintidós años, era demasiado sensible, por lo que, si me contestaba se largaria a llorar en este mismo momento, por eso solté una risita cuando me envolvió entre sus brazos nuevamente, antes de correr hacia el auto. Suspiré al mirar a Caio, él se mantenía alejado de mí y con sus hombros caídos. —¿Mi bebé está muy triste? — consulté, él asintió —No me quiero ir, pero debo hacerlo ¿verdad? — asentí —Aun somos jóvenes y debemos hacer lo que nuestras familias quieren, además, es por tu propio bien — dije —Te amo — susurró acercándose a mi —Regresaré por ti preciosura — sonreí al oír aquella palabra, él realmente amaba llamarme así —¿Y me llevaras contigo lejos? — consulté en un susurro coqueto, sonrió —Vendré por ti y quemaré el mundo si alguien se interpone entre nosotros — aseguró Mi sonrisa se amplió aún más al escuchar aquello, asentí con alegría y llevé mis manos a acunar su rostro, para luego dejar un cálido beso en su mejilla izquierda. Y él no satisfecho con aquello, me tomo de la cintura para poder unir nuestros labios, un beso que fue con calma, disfrutando cada roce. —Es una promesa — susurré —Es una promesa preciosa — dijo — no importa cuánto demoré en volver, siempre voy a amarte ¿quedo claro? — asentí —Yo también — dije —¿Tu qué? —Yo también te amaré siempre — aseguré, él sonrió feliz. —Joven Caio, debemos marcharnos Él miró al insistente hombre de pie a un lado del auto y suspiró. —Debo irme, te llamaré todos los días y te enviaré una foto diaria para que sepas todos los cambios que tendre — aseguró, solté una risotada — tú también debes hacerlo ¿sí? — asentí —Yo también lo haré, lo prometo — aseguré — ahora ve, perderás el vuelo si no — dije. Él dejo un último beso antes de correr hacia el auto, antes de subirse al mismo levanto su mano y agitándola se despidió, le imité y recibí el mismo gesto por parte del mayor de los hermanos. Deje caer mis lágrimas cuando vi que el vehículo se alejaba, sentí unas manos apoyarse en mis hombros y me largue a llorar cuando supe que era mi padre. —Llora bebé, déjalo ir — susurró acariciando mi cabello — ellos te aman mucho así que volverán por ti — aseguró, asentí mientras me aferraba a su abrazo y seguía llorando.

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

Venganza por amor: Infiltrado

read
64.7K
bc

Prisionera Entre tus brazos

read
101.9K
bc

La embarazada sacrificada

read
3.2K
bc

Mafioso despiadado Esposo tierno

read
25.7K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
54.2K
bc

Eres mío, idiota.

read
3.6K
bc

Profesor Roberts

read
1.7M

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook