Los días habían pasado con tranquilidad, por suerte para mí, Marcos había tenido que viajar a Portugal por negocios que no podían resolverse desde aquí, así que estaba teniendo algunos días de descanso de su persona, para ser exactos, ya iban cinco. Hoy era sábado y como necesitaba una escapada para mí y salir del encierro que muchas veces significaba aquella casa, hoy había salido de compras, más bien era como una salida relax, no necesitaba nada nuevo en mi closet y tampoco soy de las chicas que les gusta gastar dinero en carteras, maquillaje y bolsos, me bastaba con tener lo necesario y si algún día se ponía viejo o en caso del maquillaje se acababa, solo ahí, lo volvía a comprar. Así que hoy, solo había salido a por un almuerzo y un helado, cosa que había terminado hace tan solo

