De regreso en el hotel me llevo la enorme sorpresa de no tener tantos correos. Por lo que me pongo a trabajar de inmediato. La moto quedó completamente desarmada, mañana instalaremos el chip, y la volveremos a montar, nos despedimos de nuestros anfitriones con cordialidad.
Me pongo a trabajar sin distracciones, aunque mi cuerpo duele muchísimo. Tal vez por la posición en la que estaba para desarmar la moto.
Mi hermana me marca y contesto de inmediato, no me puedo resistir a mi hermanita. Que bueno ya tiene 17 años, pero sigue siendo mi hermanita
—Hola, mi niña—La saludo cariñosamente
—Hola hermanito—Su voz es muy melodiosa—¿Me podrías decir porque hay una foto tuya, besando a una chica pelirroja en bóxer en un lago?
—¿Cómo lo sabes? —Pregunto confundido
—¿Así que es verdad? —Me pregunta
—Probablemente no—Respondo con calma—¿Cómo supiste?
—Hay un articulo sobre todo eso—Escucho que me llega una notificación de mensaje, lo abro, poniéndola en alta voz, y veo un articulo de esas revistas de chismes adolescentes que suele leer mi hermana. Una foto mía con Julieta en el muelle, justo en el momento justo en que me besó. Suspiro al verla. Tallo mis ojos. Y veo que hay mensajes de Nancy, Ay carajo—¿Lo negarás?
—No, pero en mi defensa ella me beso, para poder aventarme al lago
—Ay yo que me había emocionado de que te dejaste fotografiar. —Me río de lo que dice, la verdad es que nunca he dejado que me fotografíen con nadie.
—Como siempre, la prensa tiende a mal interpretar todo—Suspira cuando me escucha
—Como sea, estoy planteándome ir a buscarte a Reno
—Espero terminar aquí, lo antes posible, para ir a verte
—Pues si no vas a verme, yo iré, ya hable con mis padres—Me amenaza y yo me río—Y me llevaré a Johanh
Pongo mi mano en mi frente para masajearla, adoro a mis hermanitos, pero Johanh con sus 19 años, ya es demasiado mujeriego y eso puede ser un problema aquí.
—Si no hay mas remedio—Le digo soltando el aire
—¿Quién es ella? —Me pregunta curiosa
—Es la chica que creó un microchip y lo patento, y quiero comprarlo.
—Vaya forma de convencerla—Se burla de mi. No puedo evitar sonreír—¿Eso es todo?
—Solo fue una foto en un momento no muy prudente, lamento desilusionarte,,, —Le digo en disculpa—Pero no hay nada mas.
—Que aburrido eres en tu vida amorosa—Su voz sale con un resoplido—¿Nancy ya enloqueció?
—Viendo los mensajes y llamadas que tengo, creo que si lo hizo.
—¿Y no te importa?
—Pues no es que tengamos una relación como tal.
—Y te quejas de mis hermanos—Se burla de mi. Yo me río porque hasta cierto punto tiene razón—En fin, te dejo porque mamá me esta volviendo loca
—De acuerdo, dales un beso a todos de mi parte
—Claro, te quiero, hermano—Se despide cariñosamente
—Te quiero—Le respondo y cuelgo el teléfono. Me dispongo a contestarle a Nancy cuando entra un mensaje de Julieta
“Siento mucho lo de la foto en el articulo, Ebenezer” al parecer si puede disculparse, miro la hora y apenas son las 9 de la noche.
“No te preocupes, pecas, solo es un articulo, y tu no lo escribiste”
Me pongo a trabajar, sin recibir mas mensajes. Voy terminando como a media noche otra vez. los correos aunque eran pocos, eran bastante largos, Martin esta vuelto loco, porque tuve que cancelar los compromisos de la semana, y no sé si regrese la siguiente.
Cuando salgo de bañarme veo una notificación en mi teléfono y me sorprendo al ver que es de Julieta, vaya, esta despierta.
“Por khe no sabz snrair”
¿Qué carajo puso?
“¿Cómo?”
Le pregunto por mensaje. Y me marca por teléfono casi de inmediato
—Hola Ebnzer—Me saluda con voz pastosa
—¿Estas bien? —Le pregunto, y escucho ruido de fondo, carajo, ¿Esta en una fiesta?
—Si—Pero su voz refleja que claramente no lo esta
—¿Dónde estas?
—¿Pro que?
—Porque me interesa saber, pecas—Le respondo con calma
—Nena, regresa a la fiesta—Se escucha alguien a lo lejos
—No, estoy ocupada—Escucho que le dice a la persona, pero no regresa su voz a al teléfono—Sultme
Escucho que forcejea con una persona pero no sé bien que sucede, se escucha una discusión, parece que esta ahí Leo. Pero tampoco es que se encuentre en el mejor estado.
—Señor White—Se escucha por la línea, no es una voz que reconozca—Soy Angie, amiga de Juls, ¿Cree que podría venir por ellos?
—¿Perdón?
—Es que están borrachos, y no quiero acusarla con su padre…
Suspiro atreves del teléfono, y sé por experiencia que lo que menos quieres a esa edad es que tus padre se entere, en especial si es tu empleador.
—Dame la dirección—Le digo, me da la dirección no esta tan lejos de aquí. Voy por Dylan a su habitación, que me abre con los ojos rojos y bostezando
—No son horas
—Vístete, tenemos que salir—Le digo y sin protestar, se pone un pantalón y una playera. Salimos en el carro a la dirección que marca el GPS, es una casa con alberca, así que tal vez sean sus amigos de la universidad o algo así.
Al entrar a la casa veo que en efecto es una fiesta de puro chico de la edad de Julieta y Leo. Parecen que ya están bastante alcoholizados. Veo a una chica que no esta tan ebria
—Disculpa—Sus ojos se abren mucho y de inmediato su mirada se vuelve lasciva
—Hola guapo—Me dice acariciando mi pecho con lujuria. Quito su dedo con suavidad.
—Estoy buscando a Leonardo y Julieta—Le digo con una sonrisa, mi amigo me pega en el pecho
—Hermano, ya los vi—Dice y me señala a una mesa donde están jugando beerpong.
Algo va a decir la chica, pero no me interesa, mi amigo se disculpa por mi y agradece. Pero yo ya voy camino a donde están Julieta y Leo. Es molesto tener que venir por un par de mocosos que no saben controlarse con el alcohol.
—Hola pecas—Le digo justo antes de que tire la pequeña pelotita, la cara de sorpresa que pone cuando me ve hace que por un segundo se me olvide el enojo que traía. Pero trato de evitar sonreír.
—Ebnzeer—Dice aun sosteniendo la pelotita
—Bro—Me dice un chico del otro lado de la mesa, que parece que esta bastante sobrio—¿Te importa? Estamos en medio de algo—Sus ojos demuestran cierta malicia
—De hecho, si me importa—Le digo entrecerrando ligeramente los ojos. Cuadra los hombros para plantarse frente a mi, solo lo observo un segundo. Y levanto una ceja, decido ignorarlo, no me voy a enfrascar en una tonta pelea con un niño de universidad. Me acerco a Julieta, que sigue sorprendida por verme.
—Vamos Juls, tira la ultima pelota—La apura y de nuevo esa mirada, este chico es clásico tipo que embriaga a las chicas para llevarlas a la cama, Julieta va a tirar pero le sostengo la mano, yo pensaría que se pondría algo hostil con eso, pero por el contrarío no parece estar molesta, solo sorprendida—Idiota, te he dicho que no te metas a ti que te importa
Pero yo no dejo de ver a Julieta, sin soltar su mano la acaricio, es suave, cálida, y noto un rubor llegar a sus mejillas, las comisuras de mis labios me traicionan elevándose ligeramente. Ella abre la boca un poco.
—¿Por qué te metes? —Grita el chico desde el otro lado de la mesa, le quito la pelota a Julieta, pongo mi mano en su cintura, y la muevo a un lado, donde esta parado mi amigo, para que el la cuide, sé que entiende ese gesto, por lo que asiente.
—¿Quieres jugar? Juguemos—Le digo y el me fulmina con la mirada—Venga ¿Que no puedes conmigo? Solo con chicas ebrias…
—Tira anciano—Me río de que me diga así, pero considerando que probablemente soy entre 8 o 9 años mayor que él, lo dejo pasar.
Tomo las 2 pelotas extras que tiene Leo, y lo hago a un lado, tiro dos de ellas y entran donde debe de ser, el chico se sorprende, pero trata de mostrarse despreocupado
—¿Con los ojos cerrados? —Le digo, cerrando los ojos, una especie de trampa que me enseño Dylan hace años, tiro y la pelotita entra en el otro vaso—Espero que con esto termine el juego
Le digo y me volteo para tomar a Julieta por la cintura, y poder sacarla del lugar, mientras que Dylan hace lo mismo con Leo.
—¿A dónde crees que la llevas? —Me detiene el mismo chico, yo suspiro con cansancio
—A casa
—Ella vino conmigo, estamos en una cita ¿Quién te crees que eres para llevártela? —Yo me sorprendo de que Julieta tenga citas con tipos como este.
—Es mi novia—Le suelto, sin siquiera pensarlo, todos se sorprenden, y justo en ese momento Julieta decide reaccionar
—Pero ¿Qué Car…?—Pero no la dejo terminar lo que dice, la tomo de la nuca, la atraigo a mi, me agacho un poco y estampo mis labios a los suyos, puedo ver la sorpresa reflejada en su rostro, probablemente igual que la mía, inesperadamente, veo cada segundo como en cámara lenta, la veo cerrar los ojos, subir sus manos a mis hombros, para traerme mas, por lo que tengo que bajar mis manos a su cintura, para rodearla, es ella quien lleva el beso a otro nivel al pedir acceso a mi boca, sin pensarlo mucho, cierro los ojos y me dejo llevar abriendo mis labios, su sabor es entre alcohol, y yerbabuena ¿Qué carajo estuvo tomando? Su lengua es suave, con movimientos delicados, mi amigo se aclara la garganta suavemente, probablemente solo yo lo escucho, poso mis manos en su cintura, para no ser tan brusco al separarla, pero debo reconocer que alargo un poco demás el momento, mi cuerpo, se niega a obedecer, pero me obligo a separarme de esta niña…