Me sirvo una copa de vino, y termino de ver la película que estaba viendo con Julieta. Cuando escucho que alguien toca la puerta. Decido ni si quiera contestar. —Logan hermano—Escucho que grita, con voz algo perdida—¿Me puedes abrir? Pero no contesto, comienza a golpear mas seguido, gritando mi nombre una y otra vez. Estoy en el sillón pensando en mi hermano, en lo difícil que será para él. Toca tan fuerte la puerta que incluso despierta a Julieta y Leo. Que me miran con el ceño fruncido, confundidos. —¿No le vas a abrir? —No—Le digo no tan seguro como parece. Y recargo mi cabeza en mis manos. —¿Por qué no? —Es por su bien—Respondo como si fuera lo mas fácil del mundo, pero partiéndome de escuchar gritar a mi hermanito. Pero debe entender que sus acciones tienen consecuencias —

