Días después. Los días habían pasado rápidamente. Nick intentaba encontrar alguna respuesta lógica de su actuar y mientras lo hacia, evitaba ver y tener cerca a Lucía. Mientras, ella le tenía cada vez menos miedo y de algún modo, le parecía gracioso como era él quien ahora la evitaba. Para todos fueron días difíciles. Los chicos no tenían tiempo libre y Lucía se la pasaba cocinando, trabajando en sus deberes administrativos, al pendiente de la administración del restaurante y como se encontraba su abuelo. Sus tíos Diego y Gabriela, en su ausencia se habían quedado viviendo con el abuelo para que no estuviera solo y cada vez que tenían tiempo, llamaban a Lucía para que pudiera hablar con el abuelo. Ya que, él se negaba a tener un teléfono móvil. Las cosas no eran fáciles para Lucía, tanta

