— ¡Nick, ya llegamos! — gritan los gemelos al entrar a su habitación. Ello causa que Nick despierte asustado y un tanto desorientado. Mauricio y Hope siguen a los gemelos, quienes se quedan en sus puestos al ver como Nick ha mojado sus sábanas de su propia liberación. — Vaya, vaya. En realidad, lo que necesitaba Nick era un poco de sexo y su mente le jugo en su contra. — murmura burlón Harry. — Más bien a su favor. — corrige Ron. Es en ese momento, en el que Nick se da cuenta de lo que sucede con sus pantalones y sábanas, por lo que maldice por lo bajo. — Lo mejor será que le demos su espacio. — informa Hope sacando a los gemelos que sin duda, estaban burlándose de Nick. Los cuatro chicos salieron de la habitación y de algún modo agradecieron no haber llevado a Lucía de inmediato o

