Capítulo XXII

1036 Palabras

El diablo sostenía a Celeste en sus brazos, tomó con cuidado la espada sacándola por completo de su cuerpo, ella poco a poco iba perdiendo el conocimiento. —Amor quédate conmigo por favor —le pidió él con lágrimas en sus ojos. Sabía lo que iba a ocurrir con su esposa: su cuerpo iba a desaparecer por completo, eso ocurría cuando un ángel no puro moría en ese mundo. —Cristóbal, cuida a nuestro hijo por favor —le pidió con la voz entrecortada—. No importa lo que haya hecho, él siempre será nuestro hijo —pronunció débilmente. —Celeste amor mío, quédate. No me dejes solo, ¿qué haré sin ti? —suplicó el diablo. Ella tocó con una de sus manos ensangrentada el rostro de su esposo, lo acarició como siempre lo había hecho para calmarlo. En ese instante, un ruido llamó la atención de todos. Un

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR