Mi nerviosismo ya no existía, aquellos adultos me hacían sentir cómodo, ellos querían saber cosas sobre mí y de cierta forma los más jóvenes me miraban con curiosidad, Félix me dio la imagen de ser un chico coqueto, tras coquetearme de forma sutil, Thomas cuando regresó tenía a varios niños siguiéndolo, niños que se enojaron cuando vieron que Thomas se ponía celoso de Félix tras decirme cosas que no debía, los niños me miraron con enfado cuando mi novio me tomo de la mano ignorándolos un segundo a ellos, habían llegado varios más, las madres rieron tras ver el comportamiento de los niños y otra vez Thomas me presentó, no fue muy diferente a lo que ocurrió hace un momento, la única diferencia es que los niños me dijeron "No me simpatizas" –El primo Thomas es nuestro– decía un niño adorable

