Me recuesto en su pecho intentando normalizar la respiración. Su mano descansa en mi cintura mientras paso mis manos por el tatuaje que lleva en su pecho. Es una maldita marca en esta familia, Will, Dann y mis padres lo tiene solo que es muy diferente a los de seguridad, muy pocos de ellos lo tienen visible. Este es el código de la familia. La única que no lo tiene soy yo. Según porque aún tengo aquella inocencia que ellos han perdido, nunca especifican cuál, pero yo sé a qué se refieren. Espero nunca tener que hacérmelo. —Creo que debo irme. —Susurra haciendo mover su pecho. —Quédate. —Pido sin moverme. Suelta la risa, una suave que me cala dentro. —No considero que a tu padre le guste verme aquí. —Le decimos que me estás cuidando. —Levanto el rostro con picardía para verlo. Se pasa

