Nunca olvidaré la primera vez que vi aquel chico. Lo conocí el mismo día que fui rescatada. En aquel momento no tuve el mínimo tiempo de analizarlo, no podía cuando la vida de mi hermana estaba más allá que aquí. Empezamos a tratar un poco más cuando nos veíamos en el hospital, no había día que no pasara a ver a su hermana mayor, así le dice. No hay nada mejor que caminar a una distancia prudente de René. No es que me agobie, es solo que a veces necesitamos un poco de espacio para pensar. Sin embargo; lo bonito no dura. Detengo mis pasos observando a la persona menos esperada en el suelo. Tiene el rostro golpeado, podría asegurar que tiene un par de costillas rotas. —¿Qué te paso? Intenta hablar, pero lo único que hace es toser escupiendo sangre. Volteo a ver para todos lados, pero no

