Todo el espacio opaco tenía una temperatura bastante baja, cosa que no congelaba, pero sí ponía la piel erizada de cualquiera que perdiera la concentración en el discurso dado por el Presidente del Sistema de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de Norteamérica. —Seguramente cinco siglos atrás, sólo imaginaban que tal sería vivir en la luna, pero lo que sí sé que no crean justo ahora es que ya existen viviendas allá —sonrió complacido al ver la sorpresa en las caras atónitas en su público—. También imaginarían que pudiera ser que existiera extraterrestre, pero para su sorpresa, ya convivimos con ellos. > Pensó Arlett, evidentemente incrédula. —Sí —reiteró—. Y ellos son más gentiles, amigables e inteligentes de lo que nunca alguien hubiera imaginado, tienen un código m

