Cinco días después de incidente de la boda, Alexandra se recuperaba muy bien. Los avances habían sido muy favorables y el derrame no paso a mayores, la llevaron al hospital más cercano y los médicos determinaros que la bala no penetro ningún órgano interno. Carlos estuvo al pendiente, muy al pendiente, y Any le acompañaba en la semana que estuvo internada. Hoy se daba de alta a la chica, y Any le tenía una sorpresa. —Alexandra… —Si jefa. —No me digas así, porque te traigo una buena noticia. —¿Qué es? —Te dejo mi bufete. —¿Qué? no es cierto… —Sí. Ella asintió con la cabeza. —Pero… —Pero nada solo te voy a dejar mi bufete. Mi boda, la hare en Portugal, mañana mismo me voy para allá. Te dejo todo. —Pero… —Ya dije que pero nada, Alexandra haz sido como una hermana, y l
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