Darío dejo a carissa sola en su casa, algo en su pecho lo angustio, miró la pantalla de su teléfono, varias burbujas de mensajes estaban en la pantalla y llegaban una tras otra. Pensó en tragarse su orgullo, volver y agarrar las caderas de esa mujer y arrastrarla a la primera cama que se cruzar en su camino pero no.
Esa llamada le dejo una sensación emocionante también, algo que le estremeció en cuanto la voz del otro lado pronunció un solo nombre. Arreglo su cabello y el cuello de su ropa. Estiró el traje con las palmas y se subió al coche. Era tarde, las luces de la ciudad adornaban la carretera y conducir le dio tanta ansiedad, con cada cambio de luz golpeaba el volante. Cuando llego a un edificio por fin, hizo los mismos movimientos antes de subir a su auto, vio el brillante cartel "club zeta".
Entro con nerviosismo al lugar, alguien lo llevó al cuarto privado, el ruido se oía desde el pasillo, animado y tan ruidoso.
Sus amigos, o conocidos mejor dicho, lo vieron y se animaron aun más, pero para dario no era lo mismo, sentia una especie de emoción porque lucia le gustaba desde hace muchos años pero con el tiempo, cada vez le parecía menos interesante. despúes de conocer a Carisa, todas las mujeres que conocío a lo largo de su vida le parecian por decirlo menos, aburridas y mediocres.
Max, que lo había llamado un par de veces en el camino hasta el club, se apresuró a llegar hasta él.
—te dije por teléfono, lucí regreso y solo moría por verte... —le dijo a la vez que afirmaba su brazo en el hombro de Darío y le hablaba cerca del oído.
Darío avanzó hasta la chica, esa sonrisa tímida y astuta, se notaba más madura que hace años ahora que él tiene 28 y ella 29, comienza a notar que el tiempo no pasa en vano, además también ninguna mujer con tanto maquillaje sin clase puede compararse a carisa con su bata blanca arreglando su cabello, también puede recordar como desapareció de su vida, Darío no es idiota pero aún puede sentir la vibra estremecedora qué tiene con esa mujer. Lucia fue su primera mujer, un año mayor que él, más atrevida y manipuladora, sabe que él no es su único ex novio y también sabe que ella, siempre regresa con él. No puede negar que es más algo de orgullo por algo que se le escapo de las manos, una situación que no pudo concretar, que esta fuera de su absoluto control.
su ente se sumio en otro pensamiento. ¿carissa también es lo mismo? no tiene control absoluto sobre la situación con ella así que facilmente puede confundir esa emocion con gusto y atracción.
Se abrazaron y su perfume llego directo a sus fosas nasales pero ahora ya no le pareció tan agradable. Agarró su cintura y la observó sonreir dulcemente, con ese dejo de ternura que le encantaba, sabe que es quizás mentira, que no es tan dulce ni tierna pero se deja llevar porque cree que esta enamorado aún, o al menos eso quiere creer firmemente para no enterarse de que es realmente ingenuo o idiota. Incluso cuando con los años se ha cuestionado si es amor o solo tiene esa espina metida en el pecho porque ella lo ha abandonado más de una vez y es como un perro abandonado que espera a su dueño en el portal del jardín hasta que de nuevo lo quiere, incluso cuando pasaba momentos difíciles siempre desaparece para aparecer cuando se cansa de vagar de hombre en hombre.
Dario entiende la situación de los dos, sabe que ella no es una mujer que se mantenga fiel al supuesto "amor" que le profesa siempre. Por lo mismo dario se acostumbro incluso contra sus creencias pero fiel a sus necesidades, a buscar compañia de algunas mujeres al azar sin compromiso, como si ambos jugaran un juego enfermizo hasta que ambos se cansen de vagar. Incluso dario pensó hace años, que ella volvería "pronto" pero eso no paso, regreso y volvió a marcharse cuando la familia de dario comenzo la discusión sobre los poderes de las empresas tassara, en ese momento dario tenía las de perder si no fuera porque se jugo el todo por el nada con un enorme proyecto inmoviliario que fue uno de los tantos exitos de la industria. Ya era tarde, lucia tenía un nuevo romance con el que estaba recorriendo el mundo. Dario lo supo, pero la dejaba volver a su lado como si nada cada vez.
Sí, su mente realmente es un caos, iba a mil por hora.
—te extrañe ¿me extrañaste? —Darío no contesto, la miro durante unos segundos y ella se estiró para besarlo, de puntilla. Aunque no la aparto, solo la dejo hacer, pero no pensó que se sentiría tan... Inusual.
Si, inusual fue la palabra que describio ese encuentro. A diferencia de las anteriores veces que ella regreso, no tardaría ni cinco minutos en llevarla al primer cuarto de hotel y hacer el amor con la mujer hasta que le pidiera dinero y tonterias infantiles, se conformaria con una buena cantidad de dinero, pasarian unos meses y se marcharía otra vez. Ahora, solo acepto lo que la mujer hio como si fuera a avergonzarla si no lo hacia, luego simplemente la aparto y se sento con sus conocidos para servirse una copa. Minutos después llego rey y lo llevo a casa.
Incluso rey se sorprendio de verlo marcharse, más aún cuando lucia le dijo que la llevara a casa pero le dijo que tenía que volver a trabajar y que ella podía irse como llego.
Darío no se comportaba así jamás con lucia, ella era el centro de su mundo cuando estaba a su lado y nadie podia tocarla ni con el pensamiento. Ahora más bien, parecía no encontrar el momento de apartarse de ella.
La mañana lo encontro con resaca e insomnio, una mala mezcla, le dio indicaciones por telefono a rey para que se hiciera cargo de la empresa después del almuerzo en lo que el asistia a una reunion por la mañana y luego visitaba a los mellizos en el hospital.
Desde afuera de la puerta en la habitación vip de los mellizos, escucho algunas risas, como si nada malo estuviera sucediendo despues de una terrible noche, pero no podía ni siquiera criticar algo así, el mismo bebió hasta tarde como si sus hermanos no estuvieran internados en un hospital despues de un accidente, todo para ver a una mujer con la que nisiquiera durmió. no fue hasta que su abuelo hablo más serio preguntando por él.
-"Debe ser un malentendido, solo somos conocidos, no hay ningún tipo de relación entre nosotros, tampoco habrá algo similar"-
Sus cejas se juntaron, ese malestar que lo acompañaba por la resaca se hizo más notorio, ¿así que tampoco habra algo similar?
Abrió la puerta casi sintiendose culpable de interrumpir , no alcanzo a debatir sobre la respuesta que le dio al anciano, quien tambien arrugo las cejas cuano lo vio, y entro ese maldito doctor a interrumpir. Ella fue corial, como cuando un medico conoce a un paciente nuevo y se marcho detrás del doctor.
—Eres tan idiota...—Dijo el anciano y nuevamente se acomodo en su silla para volver al libro que leía antes de la llegada de carisa.