7.un sujeto irracional

1042 Palabras
Se deslizó en el asiento del copiloto después de dejar a los melliz. Rey lo vio con expresión curiosa, su jefe nunca se sienta en el frente a menos que tenga planes que lo incluyan a él, es significa horas extras. —¿tienes algún plan? —no señor. —contestó de inmediato. Su estado de ánimo le hizo preguntarse ¿qué sucedió? —vamos al club... Rey pensó un instante, evitó soltar un suspiro y condujo siguiendo la indicación de su jefe. No es que le des agrade, incluso, es reconfortante y agradable distraerse como su amigo, así lo considera desde siempre. Por lo mismo, esta situación es aliciente para que ambos pasen un buen rato, aún así sabe que hay algo más. Pocas veces desde que trabajan juntos, su jefe quiso que fueran a un lugar donde no tuviera absoluto control, es quisquilloso, le gustan las mujeres finas y ojalá que pueda saber absolutamente todo sobre ellas, no de manera íntima, más bien sobre su pulcritud. Ahora, el tema esta que desde ese encuentro con la doctora, aquel casual y desastroso encuentro, el hombre siempre centrado, cuerdo, algo irascible pero concentrado, pierde los estribos y hace cosas que no acostumbra, como hoy. El club tiene una planta baja donde las personas vip suelen beber y tener relaciones de manera libre entre desconocidos qué adquieren sus membresías por contactos, sin embargo, hay una segunda planta donde solo los vip con "vv" pueden entrar, naces con ello o puedes recibir invitaciones cuando quienes quieren cogerte, no saben como insinuarlo, lo más caro y cotizado, no hay habitaciones, solo cortinas en hermosos sofás y camas redondas qué permiten que la gente beba y mantenga relaciones sexuales con las mujeres más exclusivas. De inmediato al subir, Darío tomó asiento después de ser guiado por uno de los hombres del sitio, le llevaron el licor más caro mientras el desato su corbata y le indicó a rey que se sintiera cómodo. Como quiera que sea, rey es joven y atractivo, soltero y de buena situación económica, su posición le da libertades qué en otros empleos no tendría y como amigo tiene acceso a éstas situaciones. Una fila de mujeres con trajes llamativos fue puesta frente a Darío, le dijo a rey que escogiera las que quisiera y con nerviosismo el encargado miró a las chicas para que se comportarse de la mejor manera. Las pocas veces que han estado ahí, suele quedarse con tres o cuatro y eso daría para que la noche cerrará con broche de oro. Hoy no fue la excepción. —deja a las tres, las demás pueden retirarse. Darío asintió y las demás personas se retiraron, las mujeres cerraron las cortinas y se acomodaron de manera que una de ellas estuvo en medio y las demás a los costados de cada uno. Se quitaran parte de su ropa y se acomodaron para comenzar a servir el licor. Darío no hablo nuevamente, bebió una copa servida por la mujer al extremo mientras rey hablo cómodamente con la chica de en medio y su costado. Vio que el ánimo de su jefe no mejoraba por lo que lo dejó ser, un par de caricias más y la chica ya tenía sus manos en medio de las piernas del sujeto. Ella hablaba y hablaba mientras Darío solo bebía. El zipper sonó cuando lo bajo, Darío vio a la mujer acomodar su cabello detrás de su oreja, la observó mientras besaba su pecho apartando los botones de su camisa, bajo lentamente hasta el bulto en su entrepierna pero él, no sentia nada. La respuesta fisiológica normal no era satisfactoria, después de acariciarlo, lamerlo y chuparlo, ni siquiera llego al orgasmo a pesar de que reaccionó bien antes los labios de la chica, forzó su cabeza contra su dureza pero nada. Continuó ahí sin inmutarse, la mujer estaba frustrada porque parecía que el hombre tenía cero interés. Vio a la demás muy complacidas con rey, una de ellas captó las miradas qué su compañera le dio, dejó a la tercera complacer a rey, se movió hacia Darío y le dio un beso. Darío ni siquiera cerró los ojos, el beso tenía sabor a licor y un leve gusto a cigarrillo, era ruidoso, húmedo y exagerado. En ese rubro creen qué la exageración es excitante pero para él es incómodo, la dejo ser mientras vio como la otra mujer se bajó la ropa interior y se sentó sobre su regazo, sin juego previo ni nada, se notaba como desesperadamente intento complacerlo. Sobre todo después una felacion fallida. Se apartó bastante molesto, la apartó y con una servilleta limpio lo que antes tenía dentro de la chica. —no dije que podías llegar tan lejos, solo la boca. Incomoda y avergonzada, se arrodilló entre sus piernas y continuo trabajando, la mujer que antes lo besaba, se quito la blusa transparente y dejó que la acariciaba pero aburrido de eso, con solo una mano en su pecho, tiro el cuello y dejo la cabeza en el respaldo. Estaba aburrido, rey tampoco llegará muy lejos con una de estas mujeres, es más sociable y prefiere relaciones estables así que algunos besos y manoseo son suficiente para él. —esa mujer... —rey levantó la cabeza cuando escucho esas palabras. —¿estará en el hospital ahora? Rey no comprendió. Pensó en la información que había guardado sobre la doctora, miró su teléfono revisando el horario. —si no hay asuntos personales, debería estar de turno. Darío rodó los ojos mirando el techo, varias veces mascullo algunas palabras y luego levanto la vista. Vio la copa sobre la mesa, la analizó y se enderezó dejando a las mujeres llenas de preguntas. Las había apartado, se arreglo el pantalón y la camisa, sirvió otra copa de licor y cuando vio la copa vacía, la tomó con fuerza y la azotó haciéndola trizas contra la mesa. Las chicas se asustaron y se hicieron aún lado, rey abrió los ojos enormes y miró la sangre salir descontrolada, Darío levantó su mano dejando caer los cristales al piso, apartó los dedos y vio su palma sangrar, con trozos de cristal incrustado en una fea herida. —necesito ir al hospital. Dijo con una calma exasperante.
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