—¿No dirás nada?— Sonríe levemente de costado. —No me hagas verme cómo un completo idiota.— Pide risueño . Lola acomoda su cabello y sonríe negando con la cabeza. Claramente se había quedado sin palabras y no tenía ni siquiera con qué responder ahora mismo a lo que él estaba diciendo con esa sonrisa resplandeciente que tenía pegada a su rostro. —Si, es sólo qué me quedé por demás impresionada, quizás sea una tonta que no está acostumbrada a hablar de estas cosas con las personas o que hace demasiado tiempo que no hablo de algo así, cómo los sentimientos.— Admite completamente descolocada. Eros sonríe, pasando su mano derecha por la comisura de sus labios. —Espero que eso sea bueno y no sea algo malo, porque creo qué estaré en problemas si es algo malo.— Frunce sus labios, en una muec

