—Sos hermosa.— Susurra no pudiendo dejar de perderse en sus pecas. Lola traga saliva y de tan sólo pensar que él está tan cerca de sus labios, todo en su interior se congela, y no hace más que pedirle con la mirada que continúe con lo que estaba intentando hacer. Suponiendo que era besarla. Siendo un deseo qué nace desde lo más profundo de su interior. No habiendo tiempo de lamentaciones, y ni siquiera de ponerse a pensar en lo que pueda o no decir su hermano, es más, había comenzando a sentir cómo ese sentimiento de necesitar quedarse a solas con Eros habia incrementado en su cuerpo cuándo el mismo le habia puesto los puntos a Aiden con aquél comentario sobre los golpes. Era cómo si un pequeño golpe de adrenalina hubiera llegado a su cuerpo y alguien le hubiera dado una cachetada pa

