Capítulo 103. El Bautizo de Marcela Parte I. Al día siguiente la cosa se puso peor, la tensión entre los padrinos creció demasiado. Esta vez Paula recibió flores en la mansión Ferrer, en el preciso momento en que Samuel llegaba para la última charla con los padrinos. Samuel asombrado por la audacia del misterioso caballero al utilizar la mansión Ferrer para sus coqueteos decidió actuar en consecuencia, y cuando Marcelo insistió en que los padrinos se quedaran a compartir la cena con su pequeña ahijada, él salió un momento para luego aparecer acompañado del brazo de una mujer diferente, insinuando que Paula no era la única que podía llevar sus coqueteos a la mansión de sus amigos. Y asi estuvieron los dos por los siguientes días, peleando por ver cual tenía más derecho a hacer lo que qu

