Capítulo 15. No existe triunfo sin presa señores. Ella sintió el cambio antes de verlo. Estaba hablando con una diseñadora de interiores cuando alguien se acercó, pidiendo permiso. Se giró y se encontró con quien menos se esperaba, Susy estaba a su lado, su sonrisa letal le puso la piel de gallina. -- Hola señorita Ferrer, te ves hermosa esta noche – la elogio la modelo. Natalia tragó saliva. -- Gracias – le respondió, cortés. Pero se podía notar su nerviosismo por más que intento ocultarlo. Susy la observó un largo momento, como quien mira una pieza de ajedrez y calcula el siguiente movimiento, la diseñadora admiradora de la modelo no sabía que decir. -- Señorita Laurent está usted impresionante – le dijo de pronto consiguiendo toda la atención de la modelo, en la ciudad no había a

