Capítulo 16. Una amenaza disfrazada... típico de Susy. El auto de bruno siguió al taxi que Natalia tomó, no iba a dejarla ir sola a casa. Cuando el taxi se detuvo su auto también lo hizo y mientras Natalia pagaba su carrera Bruno se acercó a ella. Antes de que pudiera bajar del auto la puerta donde ella se encontraba se abrió, su sorpresa fue demasiado grande al ver a Bruno ahí. Él había abierto la puerta trasera del taxi con galantería, como si fuera una escena sacada de una película de romance antigua. -- ¡Tu! ¿Qué haces acá? – -- No puedo dejar que una bella dama regrese sola a casa Natalia – ella sonrío educada. -- Gracias Bruno. Pero… no era necesario – Bruno arqueó una ceja. -- Yo pienso que sí mujer. Acaso ¿no confías en mí? – -- Digamos que confío lo justo en los hombres con

