Capítulo 53

3142 Palabras

—Geovanna. Me hablan y no puedo despegar los párpados. —Geovanna, dulzura... Me siguen hablando y yo estoy tan cómodamente acostada, abrigada, y descansada que no puedo abrir los ojos. No quiero hacerlo. —Te traje algo de comer. Anoche no quisiste cenar, no tienes nada en el estómago y mi nieto tiene que estar con polenta en esa barriga —su mano meciendo mi costado hace que suspire y gire. Tengo pereza pese a que dormí mis buenas horas. —Mamá... —con los párpados entornados observo a mi alrededor. Inicio el recorrido visual en la pared y lo termino en el preocupado rostro de Gala Costas— ¿qué hora es? —bostezo—. ¿Ismaíl? ¿Dónde está Ismaíl? En momentos como este me siento una mala madre. No sé en qué hora vivo ni lo que está haciendo mi hijo. Me siento mal y culpable por

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR