Bruno, entra a la clínica, la lleva en brazos hasta ponerla en una camilla, una enfermera le dice que la van a preparar para el parto y que él también debe cambiarse si desea estar presente, antes de ponerse el equipamiento de protección para el paciente. Llama a sus padres y suegra, los cuales de inmediato dejan de hacer lo que hacen para llegar a la clínica. Le entregan bata, guantes, el gorro, forro para los zapatos, que se lave bien las manos con jabón antibacteriano. En eso llega la enfermera por él, la sigue hasta llegar a la sala de parto, mira a Rosalinda quien se queja del dolor que está sintiendo, se le acerca, de inmediato llega hasta ella y le besa la frente. Ella sonríe en cuanto lo ve junto a ella, por lo menos él está a su lado. —Estoy aquí, mi vida. —No soporto, cada vez

