Juyeon había despertado muy animado ese día, consideraba que había sido la mejor mañana de toda su vida, admirando su cuello en el espejo del baño con una enorme sonrisa, la cual comenzaba a generarle dolor en las mejillas. ―Me encanta que sonrías así ¿Deberíamos renovar la marca a diario? ―bromeó, haciendo que Juyeon lo viera por el reflejo, dándose una media vuelta completamente emocionado, acercándose a él para abrazarlo. ―Ojalá fuera posible―dijo con sinceridad, haciendo que Jungsu soltara una carcajada encantada, abrazándolo por la cintura y comenzando a dejarle besos en la marca, teniendo cuidado con no lastimarlo, ya que seguía sensible―Ahora hueles a frambuesa y chocolate, hueles mucho más delicioso. Juyeon asintió, porque definitivamente le gustaba mucho más su combinación de o

