Juyeon se había imaginado en algún momento la reacción que tendría Changmin ante su regalo, pero jamás pensó que el omega en estado se pusiera a llorar desconsolado, abrazándolo como su no hubiera un mañana y diciéndole gracias tantas veces que no lograba recordar la cantidad que habían sido. Al principio no lo comprendía, porque sí estaba consciente de lo que costaban esos aparatos y que no cualquiera se lo podía permitir, pero no dejaba de ser algo material, algo que fácilmente se podía reemplazar. Pero no había considerado antes el valor emocional que podía llegar a tener, Changmin diciéndole que no solamente era eso, sino que también significaba mucho para él por la intención con la que había sido comprada. Le había pedido que le enseñara a usarla y que jugara con él, aunque le había

