~Emily Ross~ - Gracias, estuvo delicioso- menciono tras acabar el trozo de pastel de cumpleaños de Sara, su pequeña hija. -Quiero más- menciona la niña mirando a su madre con esos ojos verdes brillantes. - No, Sara. Es hora de cepillar los dientes e ir a dormir- la baja de la silla. Hace un tierno puchero antes de asentir. Se va. - No sé cómo le haces- me mira-. Trabajas, estudias y todavía te da tiempo de hornear pastel para tu adorable hija. A quien por cierto, le hubiera dado todo el pastel- menciono y reímos por lo último. - Sara cambió mi mundo y mi forma de pensar. Desde que supe que ella venia en camino, solo pensé en darle lo mejor. Y yo también le hubiera dado todo, pero al rato nadie la aguanta con el dolor de panza- menciona sonriente. - Y su padre está... - Estaba comp

