Narra Anya Hoy es domingo y la verdad estoy más aburrida que nunca, no hay nada de bueno en las plataformas, Dónovan ni siquiera se encuentra en casa, seguramente esta con alguna de sus amantes divirtiéndose. Para lo que me importa, lo único que me importa es no estar cerca de él, sólo así me siento tranquila (y preocupada que alguna lagartona quiera quitarte a tu esposo) obviamente no me importa, en verdad que no. Salgo de la casa y le pido al chofer que me lleve a casa de mis padres y él amablemente lo hace. – ¡Hija! Qué bueno que vienes a visitarnos. – dice mi madre una vez que entro a la casa. – Hola ma. ¿Cómo estás? – le regalo una sonrisa y ella a mí. – Bien mi pequeña. ¿y tu esposo? - ¿en serio? – Debió tener trabajo o fue a ver a mis suegros. – digo restándo

