CAPÍTULO IX EN LAS SOMBRAS Pasaron ya varias semanas. Milen recuperaba casi por completo su rutina diaria, con ciertos cambios al integrar de nuevo en su vida a Ramona; esta se ha integrado de maravilla a ella y Miranda, compartían cierto gusto por llevar una vida social demasiado activa para Milen. Se mantenía en constante comunicación con ella, salían de compras, paseos o simplemente a tomar un buen café por lo menos tres veces a la semana. Milen sentía que necesitaba unas vacaciones muy largas, entre esas dos y la universidad ya casi no le quedaba tiempo para refugiarse en sí misma como solía hacerlo. Y extrañaba esa sensación de poder estar solo con sus pensamientos, de revivir el dolor en ella, aplastando su pecho hasta robarle el aliento; que las lágrimas corrieran por sus mejil

