CAPÍTULO VIII UN HOMBRE INCAPAZ DE AMAR — Sé que mi presencia aquí no es del todo bienvenida — Ramona fue quien inicio la conversación — sin embargo, tenía que venir… tengo que saber … ¿Por qué? — su voz se volvió un murmullo. No era quién para pedir explicaciones; pero que más podía hacer cuando Itzam y hasta el mismo Noah se negaban a darle una explicación de por qué una de sus mejores amigas desapareció tan repentinamente sin decir nada, de la misma forma que apareció en sus vidas. — ¿Por qué?, que Itzam no te lo dijo — la voz de Milen sonó más dura de lo que hubiera querido, casi como un reproche. — Aunque tal vez no lo creas, no, no han querido contarme nada — respondió Ramona con sinceridad — y no me sorprende él y Noah, siempre han sido así. Reservados; pero tú … — Apretó los la

