Ana se había levantado esa mañana bastante fastidiada, desde temprano su querida suegra estaba gritando sobre cómo debía hacerle el desayuno. La señora Norton salió mal en sus últimos exámenes debido a que no seguía la dieta como el médico le había dicho y sumando el constante enojo que recibía en la casa debido a que su nuera no hacía las cosas como debía, el estrés la estaba matando, extrañaba su casa y se encargaba de recordarlo en voz alta a cada momento. Sidney se encontraba en el sofá viendo televisión, le había dicho a Ana que intentaba conseguir empleo, pero no era cierto, tenía miedo de salir a buscar trabajo y sin estudios, ni contactos volviera a ser un chófer. Sidney ya no disfrutaba de nada como antes, al principio Ana le pareció tierna y adorable, como una hermosa niña, p

