Al cabo de 40 minutos la comida en todo los platillos había sido barrida en su totalidad, Matthew sólo había comido tres platos, es decir que Yeli había comido nueve y lo que mas le causó curiosidad, fue la elegancia con la que la chica devoró los 9 platillos, nadie creería que su cuerpo pudiera tener tal capacidad. Ambos salieron del restaurante bajo las miradas curiosas del personal del restaurante y otras personas que seguían comiendo en sus mesas. Matthew sintió las miradas pero hizo caso omiso a todas las miradas solo quería preguntarle a Yeli, dónde había aprendido etiqueta. En el auto Walter estaba esperando por ambos, los dos estaban en silencio hasta que entraron al auto. – Gracias, ya puedo morir en paz – dijo en tono serio. Matthew le dió una mirada extraña – ¿Por qué dice

