Matthew no entendía su repentino cambio de actitud pero al menos era un avance. una sonrisa se dibujó en el rostro del hombre que habitualmente se mantenía serio y se veía tan lindo que Yeli sintió algunas mariposas. – Solo soy tu profesor cuando estamos en la universidad, me puedes llamar por mi nombre cuando estemos fuera– coqueteo con Yeli mientras caminaban. – Está bien señor … está bien Matthew – Yeli le dió una sonrisa y ambos se sentaron en una banca. Matthew estaba sacudiendo el polvo de su ropa y repentinamente preguntó – ¿Dónde aprendiste a pelear así?. Yeli le dió una sonrisa triste a Matthew y dijo – Lo siento mucho — Yeli recostó su cabeza en la banca y cerró los ojos para contener sus lágrimas, ya era suficiente de lágrimas por un día, hasta que Matthew la abrazó para c

