Los días pasaron y Yeli nunca se comunicó con Matthew, sólo se veían en las clases y no hablaban en absoluto. Yeli pensó que estar alejada de Matthew era lo mejor, porque ella tenía un propósito claro en la capital y no podía arruinarlo por un hombre, aunque sus sentimientos por Matthew habían cambiado considerablemente, no queria darle cabida a los sentimientos, solo quería sumergirse en los estudios para no pensar en nada más. Por otro lado Matthew mantenía su teléfono cerca esperando responder la llamada que en más de un mes no había llegado su impaciencia estaba llegando a límites extraordinarios y toda la molestia que él sentía, estaba siendo dirigida a sus empleados. Mientras meditaba sobre su relación con Yeli, se dio cuenta que si dejaba la relación en manos de la chica, nada ib

