Matthew era muy abierto con Yeli en cuanto al tema del sexo y siempre le pedía que durmieran juntos pero ella se negaba así que esta vez quería tenderle una trampa — mi vida, si puedo llegar en 15 minutos a nuestra casa ¿podemos hacer el amor? Yeli mostró una sonrisa y accedió ya que la casa quedaba a 40 minutos de la universidad y sabía que era imposible que llegará en tan poco tiempo, pero 15 minutos después estaban entrando en una villa de apartamentos de lujo donde Matthew estacionó el auto. — espera, ¿qué hacemos aquí? Está no es nuestra casa. Matthew la abrazó por la espalda y explicó —es nuestra casa, este es el primer lugar donde vivimos juntos, donde perdimos nuestra virginidad y donde concebimos a nuestro hijo, lo he mantenido intacto desde la última vez que estuvimos aquí y s

