Sophía pensó en lo terrible de su situación, temblaba ante la inminente y traumática escena que venía a continuación, si bien Lucas le había dicho que ya había abusado de ella en aquel momento no estaba consciente así que no lo recordaba, sería todo lo contrario está vez.
— No quería llegar a esto pero continuas albergando esperanza y con una actitud altiva, así que debo hacerte entender.
— ¿Entender qué?, que eres un abusivo, un desgraciado que no merece perdón alguno, no sé cómo puedes verte al espejo todos los días?
— Que a partir de ahora eres mi mujer y sobre el espejo, si me veo todos los días pero me he vuelto cínico no me importa lo que deba hacer para obtener lo que quiero.
En ese momento se escuchó un escándalo en la calle, gritos de alerta paralizaron a Lucas quién alertado se levantó de inmediato y al asomarse a la ventana divisó a algunos miembros de la otra aldea, — No puede ser.
— ¿Qué ocurre?
Se colocó la camisa y reajustó la ropa con rapidez antes de responderle, — quédate aquí, te dejaré encerrada pero igual esconderte en el baño, hay un levantamiento y podrías estar en peligro.
— ¿Quienes se rebelaron?
— Un pequeño grupo de lugareños inconformes— , mintió porque sabía que si decía la verdad intentaría escapar para ser rescatada.
— De acuerdo, intentaré mantenerme a salvo— , pero ella no se comió una excusa tan ilógica, pues Lucas con sus acciones le demostró ser un ser extremadamente controlador así que en cuanto se fuera investigará por sí misma.
— No te asomes a la ventana pues pueden lanzar un objeto contundente.
— Prometido.
— Después que controle la situación continuaremos lo que empezamos.
Luego de estás palabras salió de la habitación y cerró la puerta con llave como venía haciendo en los últimos días, de inmediato Sophia corrió hacia la ventana y con sigilo logró asomarse.
En un principio no reconocía a nadie pero de pronto divisó a Colin, la mano derecha de Hades escondiéndose tras una pequeña casa y supo que era el momento de huir.
“Es ahora o nunca, debo escapar antes que Hades y los aldeanos arriesguen su mi vida por mi”
Pero en cuánto abrió la ventana se escuchó un sonido en la puerta lo que la hizo retroceder, era la chica que habían escogido para atenderla, que entraba asustada.
— Señora, he venido a ayudarla, pagaré las consecuencias pero no podré vivir con mi conciencia si no hago nada.
Por un momento Sophia desconfió, ¿Y si se trataba de una trampa?, ¿Qué razones tendría para arriesgarse?
— Por favor confía en mí no.podemos perder mucho tiempo, debemos movernos rápido y aprovechar el revuelo que hay porque hay un padre integrantes de la otra aldea lograron entrar.
— ¿No será uno de ellos Hades?
— No, por razones obvias lo reconocería, pero además de ser físicamente igual a Hades recuerda que llegaron juntos y en aquel momento ya yo me encontraba aquí.
— De acuerdo, confiaré en ti.
— Trae la cuerda que realizaste con sábanas hará falta para que puedas escapar.
— ¿Sabías que estaba haciéndola?
— Por supuesto, soy quien revisaba cada cosa que pudieras necesitar en cuanto se desaparecieron las sábanas, lo imaginé.
— ¿Por qué no bajar por el balcón?
— Porque coincide con la entrada, pasa mucha gente y pueden agredirla por error.
— Vale me dejó guiar por ti.
Caminaron a través de un pasillo escondiéndose cada vez que escuchaban pasos y voces cercanas a ellas, asustadas se tomaban de la mano y hacían una oración en silencio.
Finalmente llegaron a una habitación que se encontraba en un área apartada de lo que estaba ocurriendo, luego de entrar cerró las puerta detrás de ellas y de inmediato fue a la ventana donde se aseguro que estuviera despejado.
— Vamos amarremos la cuerda, debe aprovechar que aún no se encuentra nadie de este lado del edificio.
— Bien, seamos rápidas— , una vez estuvo todo preparado la chica abrió la ventana.
— Tenga, le dibuje una ruta para llegar de forma segura a la salida, solo tenga cuidado.
— ¿No irás conmigo?
— Lo mejor es que me quedé para intentar darle más tiempo para escapar, iré a la habitación que ocupaba y me.encerraré hasta que logren abrir luego diré que escapó en sentido contrario al que va.
— No puedo dejarte aquí, te harán daño.
— Estoy embarazada, no me castigarán tan severamente.
— ¿Estás segura?, se que Hades te recibiría al igual que a tu bebé.
— Nuestros caminos volverán a encontrarse en el futuro lo presiento pero antes de todo debe ponerse a salvo, aquí no estará bien.
— De acuerdo, no insistiré más— , camino hacia la ventana y cuando estaba por comenzar a bajar la chica explicó:
— No mire hacia abajo para que los nervios no la traiciones y respeto a Hades, no se cual sea la naturaleza de su relación pero valorelo es un buen hombre.
— Así lo haré.
Mientras descendía no paraba de pensar en esas últimas palabras pues su desconfianza y tonterías los habían puesto a todos en esa situación, Hades había salido herido y ahora arriesgando su vida y la de otros la vino a buscar.
“Solo aspiro que esto no vaya más lejos, pues ya son bastantes las consecuencias que tendré que pagar por mi estupidez”
Llegó al suelo sana y salva miró hacia los lados para ubicarse y en cuanto subió la mirada observó que la chica había comenzado a subir la soga.
Tomó el papel y con cautela sorteó la callejuelas mientras todo estaba ocurriendo lejos de ella, “Me siento tan agotada, como si las piernas fueran a ceder pero no puedo dejarme vencer, me metí en esto ahora debo intentar salir.
Camino sin descanso hasta llegar a un área más elevada y allí Entre gritos, personas corriendo y otras luchando pudo divisarlo a lo lejos, pero el concentrado en avanzar para poder buscarla no la vió, Sophia gritó desesperada pero cuando se disponía a correr tras de él una mano la sujetó fuertemente del brazo.
— ¿A dónde vas?— su corazón pareció detenerse y palideció en un instante, creía que se desmayaría en ese momento, ¿cómo era posible que Lucas supiera dónde estaba?