En 60 días

1185 Palabras
Sophia fue arrojada al suelo y aunque esto tomó por sorpresa a todos, Hades de inmediato intervino, — Keyla, esto es simplemente demasiado, has traspasado los límites, me irrespetaste como líder y lo dejé pasar pero es claro que aún no reflexionas antes de actuar así que deberás pasar unos días en aislamiento. — No por favor, prometo no repetirlo… — Está vez no me dejaré guiar por tus promesas, deberás permanecer en tu carpa durante el tiempo indicado. — ¿Cómo te pones de su parte sabiendo lo que ha hecho? — ¿Y lo que hiciste tú?, entregar una persona que pertenece a esta aldea como si se tratara de un objeto para intercambiar. — Pero ella no es parte de nuestra aldea. — Tengo equivocas, ella no es nadie. — Es nuestra invitada mientras toma una decisión, como todos aquí cuando llegamos está pasando por una etapa de decisión, creo que deberíamos ser más empáticos, todos quisimos escapar y no creíamos en universos paralelos así que basta de juzgar. Todos alrededor asintieron, cada uno había pasado por dudas, depresión y un sin fin de emociones antes de tomar una decisión, por lo que comenzaron a dar su opinión, “Así es”, “no debemos juzgar”, “te apoyamos Sophia siéntete en casa” Ante la demostración de apoyo Keyla solo callar y apretar las manos con frustración mientras Sophia se sentía conmovida, pero ante todo sus sentimientos por Hades habían comenzado a aflorar. Uno a uno se fueron despidiendo y en cuanto quedaron a solas, Hades propuso, —Creo que deberíamos ir a atenderte, que puedas darte un baño, comer y descansar. — Tienes también necesitas lo mismo, de hecho aún más que yo, he sido terrible, una pesadilla que solo te ha traído problemas. — Pero eres el motivo por el cuál me siento vivo, no te agobiare hablando de sentimientos pues tienes una decisión que tomar, pero mientras estés aquí y tengas la oportunidad de decidir quiero que seamos pareja— , propuso mientras entraban en la ducha improvisada. — ¿Y no crees que será más doloroso?, mi plan es irme, así que si pasamos esos dos meses juntos luego sufriremos porque tendremos más recuerdos y costumbres. — Pero me quedaré con esos recuerdos para atesorarlos, para imaginarte cuando la soledad me aflija— , en el fondo Hades tenía la esperanza de hacerla cambiar de opinión durante ese tiempo pero no quería que ella sintiera que no tenía la libertad de escoger. — Bien, creo que mereces que lo intente, pero quizá no sea la mejor compañía, en estos pocos días he cambiado y no sé si podré… Hades no la dejó terminar tomó su cara entre sus manos y la acercó a sus labios, el beso fue caliente y exigente, Sophia no pensó solo se dejó llevar por lo que sentía por unos minutos. Pero cuándo Hades llevó su mano a su cuello ella se tensó, inevitablemente los ojos se llenaron de lágrimas y susurró, — No puedo yo… — No te presionaré…, perdona, permíteme abrazarte, iremos despacio, lo importante es que te sientas cómoda, no me alejes, dime una palabra para detenerme. — Abrazame y permíteme que me relaje. El la tomó entre sus brazos y apoyó la cabeza en su cuello, — Estaré a tu lado, enfrentaremos esto juntos, te acostumbrarás a mi roce, a mis caricias y mi calor, no cierres tus ojos, seré Noah para ti, no un demonio. — Tienes nombre es hermoso, gracias por revelarlo. Lo abrazó y luego sin decir nada más comenzó a quitarle la ropa, estaba nerviosa y no sabía en qué momento de nuevo volvería a sentirse aprensiva pero quería intentarlo, Hades se lo merecía. — No tienes que hacer nada ahora. — Quiero acariciarte, sentirte cerca, bañarnos juntos y perder el pudor, quiero pertenecerte. — Entonces guíame. Noah se quedó muy quieto y dejó que Sophia tomara las riendas, tímidamente lo beso en el cuello y recorrió su espalda ancha con sus manos intentando borrar los recuerdos del cuerpo de Lucas sobre ella. En un descuido rozó sus heridas y notó que Noah se tensó, — Lo siento, lo olvidé por completo, tendré más cuidado, por favor déjame ver tu espalda. Noah se giró y Sophia estuvo a punto de llorar al ver sus heridas que habían empezado a cicatrizar, dañando por completo su hermosa espalda, — No pararé de sentirme culpable y de pedirte disculpas. Él se giró colocó su mano en su mentón y le hizo mirarlo, — Por favor no pienses más en eso por esta noche dejemos el pasado atrás. — Está bien, lo intentaré. — Ahora lo mejor es que nos bañemos, así que permíteme ayudarte dijo tomando el borde de su camisa y sacándola por su cabeza. Lo siguiente fue el brasier, una vez retirado sus pechos turgentes se irguieron orgullosos y solícitos de atención, Noah decidió continuar de desnudarla antes de entrar en acción. Se arrodilló y con cuidado abrió el botón y luego el cierre del pantalón, lo bajó con cautela sin dejar de ver a los ojos a Sophia, acarició sus piernas y luego repitió la acción con su panty. Sophia abrió un poco la boca, un reflejo de su excitación pero ya Noah tenía un plan en marcha este encuentro sería solo para complacerla a ella. Una vez ambos desnudos abrió la regadera y dejó que el agua cayera sobre ellos, lavó su cabello y luego su cuerpo haciendo pausas y cambiando de lugar cuando parecía incomodarse. Una vez estuvo cómoda con su contacto comenzó a acariciarla con sus manos y su boca, la excitó, la provocó y atormentó algunos minutos hasta hacerla gemir. — Noah, me estás volviendo loca, estoy deshaciéndome entre tus dedos. — No te pongas freno, si quieres llegar o no eres libre. — ¿Y tú? — Tenemos mucho tiempo, solo deseo escuchar como sientes placer al estar conmigo, tu cuerpo reaccionando a mi, eso es suficiente. — Noah… Y las contracciones de su interior, le hicieron saber a su amante que aún se encontraba acariciándola que finalmente había encontrado el máximo placer, él se levantó y la abrazó sintiéndose orgulloso, la aseo un poco y luego la cubrió con una toalla luego de sacarla un poco. La tomó en brazos y cuando salió allá exterior de pronto se sintió apenada, — ¿que haces?, todos nos verán. — Así es mejor, que todos lo sepan, que estamos en una relación, ahora es de verdad. — ¿Estás loco?, además estás herido en varias partes. — Lo que sea, solo para que sepas que eres especial para mí. — Tu también te estás convirtiendo en alguien único para mí, me haces sentir invencible, que lo merezco todo. — Eso y más quiero ser para ti. “No quiero enamorarme, estoy decidida a regresar a mi tiempo, no tengo la fortaleza para luchar contra tantas cosas, extraño mi vida y todo lo que conllevaba aquí al cabo de unos meses estaré harta hasta de mi misma”.
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