Devuelta al destino

1225 Palabras
Sophia nunca había sentido nada igual, aquellos labios que le exigían abrirse a él eran suaves y cálidos a la par de exigentes, todo su cuerpo se estremeció y un calor la recorrió entera hasta llegar hasta sus lugares más íntimos. — Los siento por tomarme estás licencias contigo, desde que desperté solo había deseado hacer una sola cosa, abrazarte y besarte, no hay tiempo ni era quizá la mejor manera pero… Ella colocó un dedo en sus labios para callarlo y luego de un suspiro, lo besó de nuevo pero está vez de manera fugaz, — Yo también lo anhelaba, no tienes de qué disculparte. — Sería este el momento perfecto si no estuviéramos en esta situación. — Por ello no deja de ser especial pero lamentablemente debemos apresurarnos, no creo que Lucas esté muy lejos. — Tienes razón, acá no estamos seguros, él conoce muy bien este escondite pues solíamos reunirnos aquí. — Entonces no hay tiempo que perder. En ese momento se escucharon a los lejos algunas voces y pasos apresurados, por lo que la pareja se dirigió a la entrada, debían escapar de inmediato. — Estaba por ir por ustedes, se acerca un grupo pequeño, supongo que en él viene Lucas así que no hay tiempo que perder— , dijo Colin tenso. — Creo que lo mejor será dispersarse y luego reunirnos en el punto de encuentro— ,propuso Hades quién sostenía la mano de Sophía. — ¿No crees que eso los pondrá más en peligro? — No quiero arriesgar mucho más a que se han heridos aquellos que me apoyaron en venir hasta aquí. — Dividamos el grupo en dos, así no estaremos solos a la hora de tener que defendernos. — De acuerdo Colin, confío en ti, tú manejas mejor las estrategias de defensa. Salieron del lugar con rapidez y tomaron rutas diferentes para confundir a quienes les perseguían, el grupo de Hades tomó un terreno montañoso lleno de trampas y baches, dónde debió ayudar en varias ocasiones a Sophia. — ¿Que rabia me da no estar más prepara físicamente para situaciones así. — No te recrimines por ello, yo a pesar de hacer ejercicios antes de llegar aquí, debí adaptarme a las condiciones, la humedad, la altura, todo influye. — Eres muy comprensivo pero espero no retrasarnos. Unos minutos después llegaron a un camino que bordeaba el mar en una especie de acantilado y fue allí donde les esperaba Lucas, — Caramba hermano, ya veo que estás mucho mejor, eso me alegra mucho pero debo decir que tienes algo que me pertenece. — Te equivocas, las personas deben estar con quienes desean no se imponen los sentimientos ya te lo dije una vez. — Creo que eso ha cambiado ¿o nuestra querida Sophia no te lo ha dicho? — No tiene que hacerlo, basta para mí con saber que corresponde a mis sentimientos. — ¿Sentimientos?, que absurdo, ¿crees que estás en una novela? — Bien tengo que darte explicaciones, solo déjalo ya. — No estoy dispuesto a dejarla ir así que solo hay una manera de arreglarlo. Ambos hermanos comenzaron a luchar así como los hombres de cada uno dispuestos a definir la situación en aquel lugar tan peligroso. — ¡Por favor no!, paren, paren de una vez!, o les juro que aquí mismo me quitaré la vida — , gritó Sophia desesperada y cuando todos la observaron se encontraba al borde del precipicio. — No lo hagas— , gritó Lucas corriendo hacia ella tomándola del brazo y haciéndola caer en un lugar seguro pero quedando el colgado a punto de caer. Hades ayudó a Sophia a levantarse rápidamente y luego corrió a dónde se encontraba Lucas, estaba a punto de caer desde muy alto al mar en un fondo lleno de piedras, ofreció su mano para ayudarlo pero este lo rechazó. — Déjame morir, ¿es lo que quieres verdad?, soy un maldito y no pediré disculpas por ello. — Solo toma mi mano, no te puedo dejar morir, sea lo que seas eres mi hermano. — Tengo dije que me dejes, ya verás que luego te arrepentirás de haber perdido la ocasión de solucionar este problema. Pero Hades sin mediar palabra y con todas las fuerzas que le quedaban lo tomó del brazo y lo alzó para dejarlo en el suelo exhausto, — Tienes una aldea que dirigir solo conviértete en un mejor líder para ellos. — ¿Por qué tenías que decidir por mí?, debiste respetar mi deseo. — Ya lo hiciste una vez por mi, te devolví la lección, en aquel momento no me dejaste partir por tus deseos egoístas en cambio yo lo.hago por el bien común. — Has ganado esta partida más no el juego completo, por ahora te irás en paz pero siempre deberás mantener los ojos bien abiertos. — Desde que llegamos aquí ha sido así, pero para mí está bien. Hades no habló nada más tomó a Sophia de la mano en silencio y caminaron en silencio sin prisa pero sin pausa hasta donde se encontraban sus caballos sin mirar atrás. Se subió con agilidad al caballo y luego como si se tratara de una pluma hizo que su compañera montase y quedará delante de él, comenzaron el trayecto de regreso el ambiente se sentía tenso y cada uno parecía perdido en sus pensamientos. — Lo siento, les debo una disculpa a todos en especial a Hades quién se ha expuesto tanto por ayudarme. — No es necesario disculparse, al final fuiste secuestrada así que también eres una víctima. — Solo deseo retribuir todo este esfuerzo y atenciones con los cuales me recibieron e intentaron hacer que me sintiera en casa. — Ya tendrás tiempo de darle sentido a tus palabras en nuestra aldea solemos creer más en acciones. — Me esforzaré para ganarme su respeto y confianza. Unos minutos después Hades la abrazó y susurró a su oído con un voz profunda que la hizo estremecer, — Muy bien hecho, acabas de subir el ánimo general del grupo, les has dado reconocimiento y eso ayudará a que te vean de nuevo como parte de la aldea. — Estoy muy avergonzada. — Solo relájate, por ahora, no insistas con el tema y deja que fluya nuevamente la relación. — Eso haré entonces. — Ahora, recuesta tu espalda de mi pecho para que estés un poco más cómoda, si sientes frío solo dilo… — Gracias Hades, por todo, estoy bien. El ritmo acompasado del sueva galope del cabello mezclado con la brisa marina que les rodean hizo que Sophia se quedará dormida, en un principio Hades sonrió al verla descansar pero luego entre sobresaltos, sonidos de llanto en voz baja se preocupó, la abrazó para darle calor y esto pareció relajarse. “¿Qué horrores habrá cometido mi hermano?, es claro que está traumada” Pasaron las horas, hicieron algunas paradas cortas para comer y descansar pero al final llegaron un poco después del amanecer, sanos y salvos, apenas desmontaron se vieron rodeados por los aldeanos que se sentían aliviados a la par de felices. — ¡Desgraciada!, eres una descarada, ¿cómo te atreves a regresar cuando eres la culpable del ataque que sufrió Hades!— , y de pronto Sophia se vió atacada por la espalda hasta llevarla al suelo.
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