Serás mía

1240 Palabras
Por más de una hora Sophia intentó luchar contra las ataduras que le sometían hasta que agotada decidió solamente observar y analizar la situación. — Ahora que te has calmado podré quitarme esta estúpida máscara que me produce tanto calor — Pero… pero si tienes el mismo rostro que Hades, ¿son hermanos gemelos? — Si, solo olvidas que a diferencia de él mi rostro tiene una gran cicatriz. — ¿Por eso lo cubres?, no creo que sea para tanto. — Algunos se impresionan así que se volvió una costumbre en público, me disculpo por todo el mal rato que te hicimos pasar pero necesitaba salvarte de mi hermano. — ¿A qué te refieres? — Es una persona violenta, por eso se le apodó Hades, no quiero hablar mal de Hades, no deja de ser mi familia pero la marca en mi rostro fue causada por él solo porque no quise aceptar su decisión. Aquella imagen que explicaba su hermano no se parecía en nada a la que ella había conocido por todos esos días en que la salvó y ayudó, —La verdad no sé qué decir pues hasta ahora se ha comportado bien conmigo. — Solo lo hace para que confíes en él, de todas maneras quien iba a rescatarte en primer lugar era yo, te vi desde la cima de la montaña solo que fué más rápido en llegar a dónde te encontrabas. — ¿Y por qué luego no fuiste por mi luego?, ¿así como lo haces hoy? — Sabía que estabas en una situación muy delicada y no debías trasladarte y además sabía que los de la aldea lucharían solo por capricho de Hades, no quería traer derramamiento de sangre innecesaria. — Entonces agradezco que no lo hicieras así pues no creo valer tales sacrificios y además pienso regresar a mi presente una vez se cumplan los noventa días. — ¿Estás segura? — Si, no pienso perder todo lo que logré con tanto esfuerzo para quedarme y me perdonas la expresión, porque quizá sea de tu gusto, en este lugar tan atrasado. — Creo que todavía falta mucho para que puedas conocer todo, estoy seguro que puedo hacerte cambiar de opinión. — No lo creo. — Bueno mejor dejemos esa conversación para luego, ahora detengámonos un momento por favor. Todos obedientemente cumplieron el pedido y Lucas se acercó a Sophia que se encontraba en una especie de remolque, desató sus manos y le entregó un recipiente con agua, — No puedo maltratar a mi invitada, se merece ser tratada como una princesa. — ¿Por qué?, ¿Por mi aspecto?, no me conoces, no sabes nada de mí, ni lo bueno ni lo malo. — No hace falta, eres una mujer una dama, así que solo por eso lo mereces todo. — Bien si tú lo dices— , en realidad tanta amabilidad no parecía realista pero lo mejor era no dejar entrever su opinión. — Ya verás como un buen baño caliente y un descanso en una cama confortable te hace sentir renovada. — Hablas de comodidades que no existen aquí, ¿Por qué lo haces?, ¿Para qué use mi imaginación? — Solo debes verlo en cuanto lleguemos, no se parece en nada al lugar donde estabas. — ¿Y eso se debe a que exactamente? — Cuando llegaron los primeros viajeros aquí todas esas estructuras estaban hechas, incluso habían provisiones y todo se encontraba abandonado misteriosamente. — ¿Tienen idea que les pasó? — No, no hay cuerpos ni indicios como si se los hubiera tragado está tierra, tampoco sabemos si volvieron y si es algo que se repetirá. — Entonces, me queda más claro que debo regresar, ¿Que me haria atarme a un lugar tan lleno de peligros? — En el mundo real hay miles de peligros y decepciones y no son pocos, asesinos, violadores, ladrones, infieles, es como vivir en una selva de cemento. Sophia reflexionó que por descabellado que parecía tener sentido para los que se habían quedado y así no estuviera completamente de acuerdo debía respetar su opinión. Cuando al fin llegaron al lugar parecían estar en una isla completamente distinta, desde la fortaleza amurallada y lo que parecía ser una pequeña ciudad con edificaciones coloniales bien hechas, era notorio que la vida era distinta. — Hemos llegado a nuestro destino, nuestras damas te acompañarán a tu habitación y te indicaran dónde darte un baño, si lo deseas puedes dormir un poco antes de la cena. — Te lo agradezco, pero antes de separarnos me pregunto, ¿que pasó que se conformó otra aldea?, ¿por qué se fueron? — Solo diré que el hambre de poder hace que las personas manipulen a otras a su antojo, pero por favor toma un respiro has tenido unas semanas difíciles. — Está bien. Sophia se vió rodeada de pronto por cinco mujeres hermosas, todas bien vestidas y sonrientes, — Vamos, ya verás que te sentirás mejor, confía en nosotros. Y como si se tratara de un spa de ensueño aquellas mujeres la llevaron a disfrutar de un baño en lo que parecía ser una piscina de aguas termales, luego de brindarle un hermoso y cómodo vestido fue peina y hasta un masaje en los hombros con aceites aromáticos le dieron. — Qué surrealista parece todo esto. — No lo analices mucho más solo relájate y descansa, — dijo con tono dulce la que dirigía el grupo y luego le habló a sus compañeras, —Bien, nuestro trabajo aquí ha terminado. Y a los pocos minutos de quedarse a solas se quedó dormida como hacía mucho que no podía, un par de horas más tarde tocaron con suavidad a su puerta. Al abrir encontró a Lucas, igualmente vestido de blanco pero está vez con un traje elegante, le hizo una reverencia, lucia al igual que Hades increíblemente atractivo, eran como dos gotas de agua en lo físico pero tan diferente en personalida, — Buenas noches, he venido a buscarte para llevarte a tu fiesta de bienvenida. — No hace falta nada de eso, no soy nadie especial más bien estoy agradecida de todas las atenciones hasta ahora y que pude descansar. — Te mereces eso y mucho más, tú presencia aquí no es casualidad, creo en el destino, llevó meses soñando contigo y nuestros caminos finalmente se han juntado. — Así que eres todo un romántico, pero lamento decirte que yo no creo en el amor y mucho menos en el destino. — No tengo prisa, solo se que me siento feliz de tenerte aquí, ven conmigo y solo disfruta de la noche. — Está bien. Aquel lugar, una especie de salón estaba decorado de manera elegante como si se tratara de uno de los mejores restaurantes, los lugareños disfrutaban algunos de conversar y otros de bailar. Lucas la llevó a la pista y sin preguntar la tomó por la cintura y comenzó a moverse con suavidad al compás de Perfect de Ed Sheeran interpretada por uno de los presentes y en ese momento se acercó a su oído y susurró, — Te la dedico. — Creo que vas muy rápido, no te conozco ni tu a mi. — Se que serás mía y cuando pueda poderte no habrá vuelta atrás— , aquellas palabras la hicieron estremecer, parecía sumiso pero acababa de hablar como un hombre dominante. — ¿Es una promesa o una amenaza?
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR